susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Huele a lo mismo de siempre el adiós,
ese gesto suyo y una mirada ebria.
Como a hojas muertas de hastío, a inesperado
relámpago, a caricia robada, palidez de la cara
que esconde la luna.
Se suman las últimas visiones agazapadas
en el cajón izquierdo, salón ornado
de aromas grises y dalias azules,
cortinas cerradas, cenicero lleno.
Una formación de grillos hace música alada,
chirrido de bisagras en niebla espesada con harina.
Y en la cristalera, innumerables capullos de seda
cruzados con gotas de sangre alcanforada perforan
el arco cromático hasta llegar al centro de la tierra.