Torralex
Poeta fiel al portal
Para Amelia
Ni sabían cómo serías,
ni el contagioso bostezo,
la talla diminuta, grande
la suavidad de tus manos,
el impreciso movimiento de los dedos.
Ignoraban hasta cómo serían
el llanto bajo el hambre y el frío,
la sonrisa que ahora despedaza esta ira
de añorar sin poder tener tu luz,
o inocentes travesuras incitando la risa.
ni el contagioso bostezo,
la talla diminuta, grande
la suavidad de tus manos,
el impreciso movimiento de los dedos.
Ignoraban hasta cómo serían
el llanto bajo el hambre y el frío,
la sonrisa que ahora despedaza esta ira
de añorar sin poder tener tu luz,
o inocentes travesuras incitando la risa.
Si acaso pudieras leer las dudas,
pregunta oculta en la mente de Papá
sobre el color del pelo, la forma
distinta a Mamá o similar de tu mirada,
el momento perdido de vivir:
cómo germinaste de un tesoro.
La suerte de intentarlo y lograr crear la vida,
el privilegio de luchar por tus horas felices.
pregunta oculta en la mente de Papá
sobre el color del pelo, la forma
distinta a Mamá o similar de tu mirada,
el momento perdido de vivir:
cómo germinaste de un tesoro.
La suerte de intentarlo y lograr crear la vida,
el privilegio de luchar por tus horas felices.
Para cuando puedas leerme,
nuestro abrazo será un cálido nido,
la felicidad del Alma al tenernos día a día:
tú a nosotros y viceversa, amada hija.
nuestro abrazo será un cálido nido,
la felicidad del Alma al tenernos día a día:
tú a nosotros y viceversa, amada hija.
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