Para derramarse...

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[TD]Parece elegíaca la forma tan triste en la que plasmas estos versos, tal vez sea el aletear de la melancolía o tal vez estén dedicados al amor... No importa: siempre me ha resultado difícil llegar a las entrañas de tu poesía... Admiro, sin embargo, la calidad de las figuras que recreas en tu pluma y el elevado lenguaje del que haces gala en tus poemas. Gracias, Ludmila, por compartir con nosotros tu arte poético.
Un abrazo,
Elhi[/TD]
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Muchas gracias poeta, mis saludos.
 
Un conjunto de hermosas metáforas, querida amiga.

Es todo el poema una muestra de tu capacidad para hacer belleza empleando analogías.
Todos los versos son de gran altura, dos de ellos me llaman especialmente la atención: "Un concierto de almendros----se refugiaron en mi boca", no solo por que evocan de forma hermosa y muy poética las emociones que describen, también por que creo que son muy originales, y muestran una tremenda lucidez en tu persona para crear nuevas formas, nuevas expresiones revestidas de la hermosura del verbo y de la metáfora.

Mis estrellas, poetisa elevada, sus luces alumbran tu portentosa inspiración, y, si la maquinilla me deja, reputación muy merecida.

Besos en alas de los vientos.
Gracias amigo, mis cariños.
 
En una luz de alabastro
se congenió el recuerdo de tu risa
y mis fragmentos;
se consumió el dolor aquel,
del orfanato de mis lágrimas.
Se esfumó un arrebato de tristezas,
y tu cielo,
fue el descubrimiento más sensible
de la tarde,
en que con gestos
de desconfiada ternura,
te diste permisos
para atravesar el alma
con tus versos…
Un concierto de almendros
se refugiaron en mi boca;
una multitud de jubilosos formatos
se adecuaron a la ubicuidad de mis simplezas
y el crepúsculo fue un acontecer
de caricias renovadas
en el cántaro almibarado de la lluvia.
Por primera vez
se encendieron los candelas
de las delicias…
tú ya eras el ámbar
que coagula el vuelo de mis alas
para derramarse…​


¡Dios, que elocuencia! Poetisa que placer leer algo tuyo. Gracias por regalarnos siempre ese arte tan tuyo y tan de todos, pues la verdadera belleza en cuanto la sueltas se hace publica.

Felicidades
 
En una luz de alabastro
se congenió el recuerdo de tu risa
y mis fragmentos;
se consumió el dolor aquel,
del orfanato de mis lágrimas.
Se esfumó un arrebato de tristezas,
y tu cielo,
fue el descubrimiento más sensible
de la tarde,
en que con gestos
de desconfiada ternura,
te diste permisos
para atravesar el alma
con tus versos…
Un concierto de almendros
se refugiaron en mi boca;
una multitud de jubilosos formatos
se adecuaron a la ubicuidad de mis simplezas
y el crepúsculo fue un acontecer
de caricias renovadas
en el cántaro almibarado de la lluvia.
Por primera vez
se encendieron los candelas
de las delicias…
tú ya eras el ámbar
que coagula el vuelo de mis alas
para derramarse…​

Precioso amiga, bello sensible y colmado de amor. un gusto leerte, besos!!
 
En una luz de alabastro
se congenió el recuerdo de tu risa
y mis fragmentos;
se consumió el dolor aquel,
del orfanato de mis lágrimas.
Se esfumó un arrebato de tristezas,
y tu cielo,
fue el descubrimiento más sensible
de la tarde,
en que con gestos
de desconfiada ternura,
te diste permisos
para atravesar el alma
con tus versos…
Un concierto de almendros
se refugiaron en mi boca;
una multitud de jubilosos formatos
se adecuaron a la ubicuidad de mis simplezas
y el crepúsculo fue un acontecer
de caricias renovadas
en el cántaro almibarado de la lluvia.
Por primera vez
se encendieron los candelas
de las delicias…
tú ya eras el ámbar
que coagula el vuelo de mis alas
para derramarse…​
Es un excelente y hermoso poema de amor, Ludmila, con un final divino.
Te felicito y te envío un saludo de corazón y mis mejores deseos.
Ariel
 

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