charlie ía
tru váyolens
recuerdo que el
primer tren al que subí
atravesaba el río
como un relámpago rompiendo a la noche en dos.
ya lo esperábamos
desde la orilla
para subir con las ansias
con las que un adolescente sube
a la cama de una mujer mayor
aquellos escalones de una época
donde el fuego de millones de átomos
ardía
bajo nuestros pies.
pero alguien
ha quitado
la sonrisa a las negras de la avenida catorce,
que ya no venden casave en las esquinas pobres.
alguien ha traído
la falsedad de la ausencia
hasta donde el viento salubre que viene del mar
logra que se nos noten las costuras a todos.
al intentar escapar
de lo que sencillamente
no podemos.
ahora que las sonrisas amargas
nos han dejado en evidencia a los que siempre apostábamos
a favor,
solo tendremos que esperar
a que nos barra
el aguacero:
a que se desvanezca al tintineo de las gotas
el trajinar de los vagones del último tren
pudriéndose a la mitad de un parque
que ni siquiera dios visita,
y lo único en lo que podás pensar
sea en esa luz amarga
que partirá a la oscuridad en dos.
primer tren al que subí
atravesaba el río
como un relámpago rompiendo a la noche en dos.
ya lo esperábamos
desde la orilla
para subir con las ansias
con las que un adolescente sube
a la cama de una mujer mayor
aquellos escalones de una época
donde el fuego de millones de átomos
ardía
bajo nuestros pies.
pero alguien
ha quitado
la sonrisa a las negras de la avenida catorce,
que ya no venden casave en las esquinas pobres.
alguien ha traído
la falsedad de la ausencia
hasta donde el viento salubre que viene del mar
logra que se nos noten las costuras a todos.
al intentar escapar
de lo que sencillamente
no podemos.
ahora que las sonrisas amargas
nos han dejado en evidencia a los que siempre apostábamos
a favor,
solo tendremos que esperar
a que nos barra
el aguacero:
a que se desvanezca al tintineo de las gotas
el trajinar de los vagones del último tren
pudriéndose a la mitad de un parque
que ni siquiera dios visita,
y lo único en lo que podás pensar
sea en esa luz amarga
que partirá a la oscuridad en dos.