lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Siento cerca el aleteo
de un alegre duendecillo
que posándose en mi rostro
lo acaricia con un mimo.
Es enero silencioso,
y en su manto blanco y frío,
nació lleno de alegría
un maravilloso niño.
La Luna, blanca y redonda,
luce su mejor abrigo,
el Sol, tirita en el cielo
y lleva guantes de lino,
mas todavía recuerdan
un corazón y un latido,
el que escuchan cada instante
en tu pecho dando brincos,
ya que un día como el de hoy,
naciste tú, fiel respiro,
brisa fresca de verano,
mi querido Vidalillo.
23 enero 2019
Isabel
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