charlie ía
tru váyolens
yo sabía que cuando regresara
no la encontraría allí.
ella se convirtió en la noche
y yo solamente en otra ciudad más.
hay algo cierto en las ciudades
de latinoamérica:
existen solamente para hacernos reír
a carcajadas
de la tragedia.
para caminar sobre los pasos
de la oscuridad
hacia la distancia que nos separa
del amor.
yo sabía que se iba a hartar pronto
de mis múltiples defectos.
una obviedad tan simple
que crece sobre la valla
hasta recorrerla completa:
llenándola de espinas,
como mis manos a su cuerpo
hace tan poco.
una obviedad tan simple
que naturalmente
uno se resiste a aceptarla hasta
el último instante
mientras la esperanza aún sea
esa calle vacía,
sin público indiscreto
que mire
lo que el gobierno
hace de noche.
yo sabía que las cosas
no volverían a ser como antes,
y sin embargo tranqué la puerta.
yo sabía que las cosas
no volverían a ser como antes:
me quité el blazer
puse música
me serví un trago
para no escuchar lo que sucedía.