Mr.Hellmet
Poeta recién llegado
¿Qué valor tendría la vida si fuese solo necesidad?
Se dice que la belleza es efímera y que por ello es algo banal, pero yo digo que el hombre es bello debido a su banalidad.
Aquel que quiera vivir sobre mínimos, satisfaciendo únicamente sus necesidades básicas y aleje de si todo capricho, vicio u antojo que se cruce a su paso, para mi no esta vivo, tan solo sobrevive.
Subsiste como subsiste una planta, pasa por esta vida como si estuviese de paso, como si se reservase para la llegada de un gran evento al cual no puede permitirse llegar cansado: Llevar una vida austera para tener una muerte plena.
Toda ideología que identifique el bien o la virtud con el recato, la templanza, la ascesis o dicho de otra forma, con la resignación hacia uno mismo, es una ideología de mediocres y limitados, de personas ricas en principios pero pobres en vitalidad, que reniegan de los valores terrenos por la etérea satisfacción de utópicas moralinas.
La vida es muchas cosas, demasiadas, y solo creo acercarme a su correcta calificación cuando digo: La vida es plenitud. Desde la simple nutrición, relación y reproducción, pasando por los actos de amor y compasión hasta llegar a la ira, el dolor y los actos de nuestra volición: Todo es vida, y quien reniega de alguno de sus aspectos reniega también de la propia vida.
Cabe añadir un apunte, que en mi sirve como axioma: Los extremos son para gente pueril y superficial. La renuncia al cuerpo (y por tanto a la vida) de manera exacerbada resulta tan nociva para el individuo como la entrega por completo a los placeres carnales.
Quizá solo el anacoreta, que vive alternando las cumbres mas elevadas con los abismos mas profundos, sea el único que realmente vive en este mundo.
No quiero una vida libre, quiero una vida plena.
Se dice que la belleza es efímera y que por ello es algo banal, pero yo digo que el hombre es bello debido a su banalidad.
Aquel que quiera vivir sobre mínimos, satisfaciendo únicamente sus necesidades básicas y aleje de si todo capricho, vicio u antojo que se cruce a su paso, para mi no esta vivo, tan solo sobrevive.
Subsiste como subsiste una planta, pasa por esta vida como si estuviese de paso, como si se reservase para la llegada de un gran evento al cual no puede permitirse llegar cansado: Llevar una vida austera para tener una muerte plena.
Toda ideología que identifique el bien o la virtud con el recato, la templanza, la ascesis o dicho de otra forma, con la resignación hacia uno mismo, es una ideología de mediocres y limitados, de personas ricas en principios pero pobres en vitalidad, que reniegan de los valores terrenos por la etérea satisfacción de utópicas moralinas.
La vida es muchas cosas, demasiadas, y solo creo acercarme a su correcta calificación cuando digo: La vida es plenitud. Desde la simple nutrición, relación y reproducción, pasando por los actos de amor y compasión hasta llegar a la ira, el dolor y los actos de nuestra volición: Todo es vida, y quien reniega de alguno de sus aspectos reniega también de la propia vida.
Cabe añadir un apunte, que en mi sirve como axioma: Los extremos son para gente pueril y superficial. La renuncia al cuerpo (y por tanto a la vida) de manera exacerbada resulta tan nociva para el individuo como la entrega por completo a los placeres carnales.
Quizá solo el anacoreta, que vive alternando las cumbres mas elevadas con los abismos mas profundos, sea el único que realmente vive en este mundo.
No quiero una vida libre, quiero una vida plena.