Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
¡Me cuesta tanto hacer un poema!
Me lleva mil minutos componer las palabras
invertir los sentidos
y dejarlo escondido
tras la niebla mordaz de la metáfora.
Ahí, tras las palabras magras
del diccionario escaso de los versos,
espera como el pez
que alguna mirada le mire suculento
y se vuelva la presa
de su gloria: el tributo.
Pero decir te quiero
decir que tu mirada me carcome por dentro
que me trae vientos frescos
como menta en el alma
como cambio de vientos
en medio de una calma que me empecina muerto...
eso...
no me dilata nada.
¿Será que soy poeta?...
Talvez no sea poeta.
Talvez sólo sea un loco que en todo encuentra llamas,
que brota de adjetivos que casi se derraman
cuando su calle llenas...
tú sola, con tu falda.
Quizá no sea poeta...
Quizá sea sólo "un peladillo"
con muy malas pestañas,
como decía furiosa...,
mi inolvidable Nana.
Quizá cogí la rima
y la enviudé temprana
al encontrar la nota
que mi mano derrama
contándola entre pasos
por si la cuenta falla
me cuido los acentos:
(sinéfalas malvadas)
las trampas de la aguda,
la gorda que se agrava
sobrándose una sílaba
de la palabra llana....
No definitivamente no
versar no ha sido mio:
Si hasta el contar me enfada
y aunque vivo del ritmo
donde el sonido canta:
canto más si te miro
desnuda y en mi cama.
No...
Pero ¿de qué manera
se mata la costumbre?:
la palabra me brota,
como un volcán, en lumbre.
No importa la respuesta
si ese pensar me aturde...
Yo seguiré diciendo
lo que mi adentro, urde.
Me lleva mil minutos componer las palabras
invertir los sentidos
y dejarlo escondido
tras la niebla mordaz de la metáfora.
Ahí, tras las palabras magras
del diccionario escaso de los versos,
espera como el pez
que alguna mirada le mire suculento
y se vuelva la presa
de su gloria: el tributo.
Pero decir te quiero
decir que tu mirada me carcome por dentro
que me trae vientos frescos
como menta en el alma
como cambio de vientos
en medio de una calma que me empecina muerto...
eso...
no me dilata nada.
¿Será que soy poeta?...
Talvez no sea poeta.
Talvez sólo sea un loco que en todo encuentra llamas,
que brota de adjetivos que casi se derraman
cuando su calle llenas...
tú sola, con tu falda.
Quizá no sea poeta...
Quizá sea sólo "un peladillo"
con muy malas pestañas,
como decía furiosa...,
mi inolvidable Nana.
Quizá cogí la rima
y la enviudé temprana
al encontrar la nota
que mi mano derrama
contándola entre pasos
por si la cuenta falla
me cuido los acentos:
(sinéfalas malvadas)
las trampas de la aguda,
la gorda que se agrava
sobrándose una sílaba
de la palabra llana....
No definitivamente no
versar no ha sido mio:
Si hasta el contar me enfada
y aunque vivo del ritmo
donde el sonido canta:
canto más si te miro
desnuda y en mi cama.
No...
Pero ¿de qué manera
se mata la costumbre?:
la palabra me brota,
como un volcán, en lumbre.
No importa la respuesta
si ese pensar me aturde...
Yo seguiré diciendo
lo que mi adentro, urde.