La noche está desierta
y los árboles yerguen al umbral
del fulgor de farolas.
Comparto el tiempo de la negra sombra
y el sepulcral silencio
hablando en la penumbra
más allá de la cúpula del cielo...
La afable soledad
que de otra soledad se antoja añeja
al vivir de quimeras
por deseo a amarla nuevamente
antes que inhale el último suspiro
y la pierda por siempre...
como la noche se desliza y en
el sol desaparece.
Luis