urquiza
Poeta adicto al portal
Cuídame
pequeña niña de ojos tristes
bebe de mi cuerpo y alma
déjame anclado a tu llanto
y guíame por los caminos que desees.
Permíteme lucero
ser tu estrella y tu poniente
el ocaso que nunca termina.
Tu mano y mi mano
harán la avenida
recorrerán las estrofas de un tema perdido
y en dos compases y dos melodías
reclamare tu diccionario de besos
para que conjugues tu oración remota
en mis labios segados por el tiempo.
Al escuchar tu voz
solo diré una plegaria al viento
y secare mi llanto
con las futuras promesas que debemos cumplirlas
hoy, mañana y siempre.
pequeña niña de ojos tristes
bebe de mi cuerpo y alma
déjame anclado a tu llanto
y guíame por los caminos que desees.
Permíteme lucero
ser tu estrella y tu poniente
el ocaso que nunca termina.
Tu mano y mi mano
harán la avenida
recorrerán las estrofas de un tema perdido
y en dos compases y dos melodías
reclamare tu diccionario de besos
para que conjugues tu oración remota
en mis labios segados por el tiempo.
Al escuchar tu voz
solo diré una plegaria al viento
y secare mi llanto
con las futuras promesas que debemos cumplirlas
hoy, mañana y siempre.