Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las rocas ya no están,
no hay recuerdos grabados
de su existencia fútil
no hay ojos que los miren
ni ordenes a seguir,
no hay quien cargue un fusil
apuntando a la pared
horadada por balas sangrientas
de viriles voces alzadas
dando golpes en las piedras,
preñando a la tierra de libertad.
Perfecto es el camino
exento de maleza,
sin fieros ni vileza,
Perfecto es el camino.
Y hubo y hay y habrá
Valientes y aguerridos dispuestos
a luchar y hacer perfectos
los caminos que dan a la libertad
no hay recuerdos grabados
de su existencia fútil
no hay ojos que los miren
ni ordenes a seguir,
no hay quien cargue un fusil
apuntando a la pared
horadada por balas sangrientas
de viriles voces alzadas
dando golpes en las piedras,
preñando a la tierra de libertad.
Perfecto es el camino
exento de maleza,
sin fieros ni vileza,
Perfecto es el camino.
Y hubo y hay y habrá
Valientes y aguerridos dispuestos
a luchar y hacer perfectos
los caminos que dan a la libertad
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