Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Si tengo que hablar de flores diré lo del tiempo,
y no habré callando nada.
Con tres o cinco pétalos se puede decir
temprano o atardecer dormido;
la luz que mueve el viento, los ojos
que alguna vez dejarán de arder.
Leo en las macetas todos tus colores
y siempre me faltan los que sonríes
cuando me atrevo a recordarte.
Es como encender un cirio
en la claridad del día,
no para agrandar la luz,
sino para intentar mirarte.
Estás tan cerca de nunca haber estado
que me niego a cerrar los ojos
por si no puedes encontrarme
aquí dentro, en tu ausencia,
como yo tampoco puedo.
Doy cuerda al reloj que dibujaste en mi mano
que soltaste,
y la hora que marca es la misma, pero no:
se le cayó el minutero a tu risa.
Líneas aladas desaparecen en el horizonte,
y el mar sigue más allá del sol,
quemándose.
Me dicen que la vida también es aprender
a dejar ir,
pero yo sigo tratando de recordar los aromas
de un tiempo a colores.
Esta es mi forma decirte adiós, y sin decirlo,
confieso que no sé cómo quemarme.
y no habré callando nada.
Con tres o cinco pétalos se puede decir
temprano o atardecer dormido;
la luz que mueve el viento, los ojos
que alguna vez dejarán de arder.
Leo en las macetas todos tus colores
y siempre me faltan los que sonríes
cuando me atrevo a recordarte.
Es como encender un cirio
en la claridad del día,
no para agrandar la luz,
sino para intentar mirarte.
Estás tan cerca de nunca haber estado
que me niego a cerrar los ojos
por si no puedes encontrarme
aquí dentro, en tu ausencia,
como yo tampoco puedo.
Doy cuerda al reloj que dibujaste en mi mano
que soltaste,
y la hora que marca es la misma, pero no:
se le cayó el minutero a tu risa.
Líneas aladas desaparecen en el horizonte,
y el mar sigue más allá del sol,
quemándose.
Me dicen que la vida también es aprender
a dejar ir,
pero yo sigo tratando de recordar los aromas
de un tiempo a colores.
Esta es mi forma decirte adiós, y sin decirlo,
confieso que no sé cómo quemarme.
27 de octubre de 2022
Última edición: