El Sultán de la Poesía
Poeta fiel al portal
Algo tienen tus manos,
que al rozarme, mi cuerpo estalla
y al sentir mi sangre vibrar,
todos los instantes junto a ti
matan la melancolía y renace,
la gloria de amarte lentamente.
Son tus labios el arca perdida
de mi sueños,
la cuerda que tensa lo invisible,
la firmeza de un ave,
la tertulia de las hadas
y el principio de hacerlos míos
cada madrugada de otoño.
A través de las huellas nocturnas
te beso incomparablemente,
te cobijo con mi vientre
y levanto tus muslos hasta mi oasis
al clamar por la lluvia, que mi pecho ansia.
Espero que al caer el día, los vestigios
de nuestros cuerpos cansados,
se enlacen en la perpetuidad
de amarnos, sin perdonar el tiempo.
ELSP
que al rozarme, mi cuerpo estalla
y al sentir mi sangre vibrar,
todos los instantes junto a ti
matan la melancolía y renace,
la gloria de amarte lentamente.
Son tus labios el arca perdida
de mi sueños,
la cuerda que tensa lo invisible,
la firmeza de un ave,
la tertulia de las hadas
y el principio de hacerlos míos
cada madrugada de otoño.
A través de las huellas nocturnas
te beso incomparablemente,
te cobijo con mi vientre
y levanto tus muslos hasta mi oasis
al clamar por la lluvia, que mi pecho ansia.
Espero que al caer el día, los vestigios
de nuestros cuerpos cansados,
se enlacen en la perpetuidad
de amarnos, sin perdonar el tiempo.
ELSP