Glendalis Lugo
Poeta veterano en el portal
Angustiada y sumida en la más cruel melancolía Grace esperaba que sonara el celular. Era una pesadilla no saber nada de su novio. Habían pasado varios días desde la última vez que hablaran y no tenía idea de dónde se encontraba. Recordó ese día...fue un desastre, ella le había confesado su infidelidad con un chico de la universidad y el arrepentimiento que sentía por aquella penosa situación. Rogó por su perdón, pero él salió muy enfurecido de la casa sin decir nada, ella trató de detenerlo, llorando desesperada, pero era como ver otra persona: la furia lo había transformado.
Sonó el celular; ella contestó esperanzada, era la policía, le pedían reconocer un cadáver; llegó hasta la morgue con el corazón a todo galope. Esperó ver a su novio muerto, pero no era él, era él chico de la universidad. Sintió un gran alivio, pero se preguntaba dónde estaba su novio. De repente todas las luces se apagaron y un frío empezó subirle por los pies; gritó atemorizada, no encontraba la salida, se escuchaban risas maquiavélicas en todas partes. Se encendieron las luces, y ante ella estaban su novio y su amante colgados de una soga con sangre goteando de las bocas y los ojos desorbitados: empezó a gritar más fuerte, alguien tenía que ayudarla a salir de allí. Otra vez apagaron las luces, ya no estaba en la morgue y ahora se sumergía en un mar de sangre y se hundía más y más, la muerte avanzaba sobre ella indolente, se ahogaba, no había salida
Un grito ahogado la despertó de su pesadilla, todavía se le erizaba la piel por todas las emociones vividas en el sueño, era como si todo hubiera sido real. Jamás querría serle infiel a su novio, esa pesadilla era una clara señal de que la traición era un sentimiento horrible porque destruiría dos corazones incluso el de ella. Lloró de alegría estaba viva. Sonó el celular era el chico de la universidad invitándola a salir, rápidamente le dijo que no, y le envió un mensaje de texto a su novio diciéndole: te amo, gracias por existir.
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