Plata y ocre

María Baena

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Turbia y salobre

entra el agua de la ría,

siempre en movimiento

de plata y ocre.

En su líquido vientre

guarda celosa

las reproducciones

de las casas que la escoltan.

Por la tarde

la miro irse

con las luces

entre las pequeñas olas

meciendo las figurantas

que absorbe día tras día.

En su interior se pelea

el mar y el río.

El agua dulce

huye hacia el mar,

el agua salada

hacia la tierra corre.

Ella escapa ligera

con algas revuelta en su seno,

una mitad acabará en la arena,

la otra

en el monte se esconde.
 
Última edición:
Turbia y salobre

entra el agua de la ría,

siempre en movimiento

de plata y ocre.

En su liquido vientre

guarda celosa

las reproducciones

de las casas que la escoltan.

Por la tarde

la miro irse

con las luces

entre las pequeñas olas

meciendo las figurantas

que absorbe día tras día.

En su interior se pelea

el mar y el rió.

El agua dulce

huye hacia el mar,

el agua salada

hacia la tierra corre.

Ella escapa ligera

con todo revuelto en su seno,

una mitad acabara en la arena,

la otra

en el monte se esconde.
Que descripción, me encanta ir al monte y respirar mientras hago ejercicio.
Un placer.
 
Hermoso poema, pero deberías corregir las faltas de ortografía (líquido, río, acabará...), y el verso 22, creo que es mejorable. Un cordial saludo.
 
Turbia y salobre

entra el agua de la ría,

siempre en movimiento

de plata y ocre.

En su liquido vientre

guarda celosa

las reproducciones

de las casas que la escoltan.

Por la tarde

la miro irse

con las luces

entre las pequeñas olas

meciendo las figurantas

que absorbe día tras día.

En su interior se pelea

el mar y el rió.

El agua dulce

huye hacia el mar,

el agua salada

hacia la tierra corre.

Ella escapa ligera

con todo revuelto en su seno,

una mitad acabara en la arena,

la otra

en el monte se esconde.
Mezcla de esas aguas de distintos sabores, una unidad que en el aglutinante
de los asombros deja como una supurada e infita esencia de nostalgias.
el poema tiene una cadencia de imagenes bellas. saludos amables de luzyabsenta
 
Turbia y salobre

entra el agua de la ría,

siempre en movimiento

de plata y ocre.

En su liquido vientre

guarda celosa

las reproducciones

de las casas que la escoltan.

Por la tarde

la miro irse

con las luces

entre las pequeñas olas

meciendo las figurantas

que absorbe día tras día.

En su interior se pelea

el mar y el rió.

El agua dulce

huye hacia el mar,

el agua salada

hacia la tierra corre.

Ella escapa ligera

con todo revuelto en su seno,

una mitad acabara en la arena,

la otra

en el monte se esconde.
Buenas letras María … sólo las faltas ortográficas me preocupa :) Un abrazo poetisa
 
Es un placer recibir tus letras. A mi también me preocupan y mucho las faltas, pero soy incapaz de verlas. Me he vuelto a estudiar las reglas de ortografía y aun así las pongo. Necesito un secretario o secretaria corrector. A ver si mi marido me ayuda. A menudo le pregunto"¿ como se pone tal cosa?" y tiro del corrector, pero así y todo se cuelan
 
Es un placer recibir tus letras. A mi también me preocupan y mucho las faltas, pero soy incapaz de verlas. Me he vuelto a estudiar las reglas de ortografía y aun así las pongo. Necesito un secretario o secretaria corrector. A ver si mi marido me ayuda. A menudo le pregunto"¿ como se pone tal cosa?" y tiro del corrector, pero así y todo se cuelan
Si, espero que te pueda ayudar...y sino me ofrezco yo , yo escribo sin corrector . Un abrazo María.
 
Que la ría guarde esas pinturas bucólicas en su suspendidas gotas empujada por gravedad y viento, es garantía de que algún submarino se atasque de belleza y aborte sus misiles.
Pd: Se por los libros, eso fue hace 50 años en mi primer año de secundario, que es una ría pero nunca vi ninguna.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba