urquiza
Poeta adicto al portal
La prisión de mis huesos me enceguece
Soy el camino largo pedregoso
De un sinfín de miradas
Tímidas sin fin de miradas
Tímidas manos que se empapan
De la fresca lluvia de mis ojos.
Esta prisión ya sin aliento
Involucra cálidamente tantas emociones
Inunda de tal forma la cama
Que aplasta sin fin dichos recuerdos
Y se compete a completar otros cuentos.
Es casi real
Y no me altero
Casi imperceptible y razonable
Casi queriendo parecerse a una simple victoria
Que sin darse cuenta se olvido de la derrota.
Soy el camino largo pedregoso
De un sinfín de miradas
Tímidas sin fin de miradas
Tímidas manos que se empapan
De la fresca lluvia de mis ojos.
Esta prisión ya sin aliento
Involucra cálidamente tantas emociones
Inunda de tal forma la cama
Que aplasta sin fin dichos recuerdos
Y se compete a completar otros cuentos.
Es casi real
Y no me altero
Casi imperceptible y razonable
Casi queriendo parecerse a una simple victoria
Que sin darse cuenta se olvido de la derrota.