laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
SON MEMORIAS
Sin estar lleno de meritos
ahora vuelvo
a estos lugares
en los que, quizá
habite poéticamente.
Alguien me silba
y pide la memoria
como si, acaso, fuera
el primer caído de bruces.
Tantas veces la claridad excesiva
nos precipita a las tinieblas.
Igualmente recuerdo
que el mal
es una estocada
en la mitad de la vida.
Aquí yo tuve un cuerpo
uno
que tenia
que estar en situación.
Como todo hombre
desplegué distancias
y en esas distancias
lleve mi andar.
Inexorablemente debí
asumir este cuerpo
localizado
y descripto.
Es así que, no sin cierta violencia
Debí recomponerme.
Y entonces reclame:
Yo soy el fundamento
de mi propio ser.
Pero no podía ocurrir
en un oscuro velo
que aquí mismo
recordara a mi madre?
A mi padre?
Mis hermanos, no?
Y a mi propia infancia?
La necesidad estaba presente
en este vivir de recuerdos
entre tantos intentos de amor
y tantos intentos errados
donde surcan
ríos y ríos de vidas.
Todo, sin embargo
me viene
desde estas heridas.
Y, créanseme, las quiero.
Porque, de otra forma
que haría la tristeza?
Que los forrajes de verde
sino desgarrar lamentos?
Por que no las gracias
de la información devuelta?
Yo también
quise quemar todo
y arder.
En los desquites posibles.
La Paz (entre ríos) 1977
ARROYO DEL MINUTO
La mano del misterio
que me trajo
deseos de otras cosas
humedece interiormente
el sueño que desciende.
Palo a pique (entre ríos) 1974
EL JARDIN DE DON TOMAS
En principio fue el
tapizado de verde
cercado
por el descenso de las aguas
del bautismo
e íntimamente surcado
por hilos que ignoraban
su póstuma excelencia
pero igualmente
plenos
de diálogos azules.
Fue luego la fiesta
del sauce y del arroyo.
El éter de las golondrinas
para revivir, después,
en el arroz
o en las colinas
de la otra orilla.
Y revive aún
contra los avances del cemento
y los cruces aéreos o
subfluviales
para nutrir la vida
con un tesoro intacto.
Aire para mantener
el secreto de los montes
y las albricias del lino
que no se abandonan
como quien habita
el sitio de su origen.
Arroyo Hondo (entre ríos) 1977
EL PAIS DE LOS ARROYOS
Es donde el agua se detuvo
donde el pudor del verde
ara estas ondulaciones
buscando los desniveles
del agotamiento.
No demora el don
ahuecado silencio
ese acento de las tardes
Que bella paz aquí
Sé que existe.
La Paz (entre ríos) 1975
ARROYO DE LAS ALAS
Estos pequeños pájaros
perfilados
detrás de las hojas
ocultos.
Como toda forma de vida
palpitan aceptando
la quietud
pero también agitando el vuelo.
Creyentes
en esta tarde
que parte ya
creyendo
asimismo
que más vale perderse
que perder la pasión.
Lucas González (entre ríos) 1975
LA PATRIA DEL SAUCE
Esta en todo mi corazón pero allí también estuvo mi infancia JUAN L. ORTIZ
Oh yo detenido sobre este puente
y después mas abajo
tocando ya el entretejido
que se aleja hacia el mar y hacia el norte
no de la corriente sino del destino.
Pero tambien por aquí
pasa la gente
por la sed o la sombra
o la vista
o el alimento blanco y subfluvial.
Aquí la vida no es esa precipitación
hacia la abrupta decoración
de los desniveles del confort
es en cambio el testimonio intransferible
el intervalo entre esas notas sencillísimas
que apenas armonizan
el minuto de la soledad
aún contra los grillos de enero.
Nada más que un sueño amarillo que se va
entre las talas detrás de un vuelo bajo y encendido de verdes.
Este paisaje es mi alma y será siempre mi alma
Son las flores, las de antes todavía,
mientras las otras duermen tras las tapias.
Mientras, también, otra gente
Piensa en cuadros y en vestidos
en negocios serviles,
porque que puede ser sino siervo
quien trafica el perfume de su tierra
y entrega su idioma
en manos de grasientos mercaderes?
Oh arroyo Villaguay
en el corazón mismo de las cuchillas de Montiel
en el centro casi
de la provincia de la esperanza
guardado por viejas criaturas
y precoces perfecciones
desdichado de mí
entre tantos
pájaros mortales.
Villaguay (entre ríos) 1974
ARROYO CABALLU_CUATIA
Nada podrá curarme
Del horror del sufrimiento.
Qué, acaso,
podrá quitarme
la humillación y el dolor?
Este arroyo
no bravío, pero prepotente
busca ahora el tiempo
en que lo cruzaba
por el puente viejo
rumbo a la escuela
la del puentero y la desdicha
la de la desolación
y la injusticia,
enajenándome
para el resentimiento.
Viejas destripadoras
de la infancia
digan por qué
matar así
la imaginación y la caricia?
La paz (entre ríos) 1975
LA CARPA HACIA EL ESTE
Vi el sol a las siete
vi asimismo
todo el Uruguay
bajo mi sueño
reteniendo así
la ceguedad nocturna
y todo se perdía
en un destino de pájaros
como una fosforescencia
incitante.
Hable entonces
para quien no me oye
y me sentí
convencido de todo.
Vi el sol a las siete
desde la carpa azul
Sin estar lleno de meritos
ahora vuelvo
a estos lugares
en los que, quizá
habite poéticamente.
Alguien me silba
y pide la memoria
como si, acaso, fuera
el primer caído de bruces.
Tantas veces la claridad excesiva
nos precipita a las tinieblas.
Igualmente recuerdo
que el mal
es una estocada
en la mitad de la vida.
Aquí yo tuve un cuerpo
uno
que tenia
que estar en situación.
Como todo hombre
desplegué distancias
y en esas distancias
lleve mi andar.
Inexorablemente debí
asumir este cuerpo
localizado
y descripto.
Es así que, no sin cierta violencia
Debí recomponerme.
Y entonces reclame:
Yo soy el fundamento
de mi propio ser.
Pero no podía ocurrir
en un oscuro velo
que aquí mismo
recordara a mi madre?
A mi padre?
Mis hermanos, no?
Y a mi propia infancia?
La necesidad estaba presente
en este vivir de recuerdos
entre tantos intentos de amor
y tantos intentos errados
donde surcan
ríos y ríos de vidas.
Todo, sin embargo
me viene
desde estas heridas.
Y, créanseme, las quiero.
Porque, de otra forma
que haría la tristeza?
Que los forrajes de verde
sino desgarrar lamentos?
Por que no las gracias
de la información devuelta?
Yo también
quise quemar todo
y arder.
En los desquites posibles.
La Paz (entre ríos) 1977
ARROYO DEL MINUTO
La mano del misterio
que me trajo
deseos de otras cosas
humedece interiormente
el sueño que desciende.
Palo a pique (entre ríos) 1974
EL JARDIN DE DON TOMAS
En principio fue el
tapizado de verde
cercado
por el descenso de las aguas
del bautismo
e íntimamente surcado
por hilos que ignoraban
su póstuma excelencia
pero igualmente
plenos
de diálogos azules.
Fue luego la fiesta
del sauce y del arroyo.
El éter de las golondrinas
para revivir, después,
en el arroz
o en las colinas
de la otra orilla.
Y revive aún
contra los avances del cemento
y los cruces aéreos o
subfluviales
para nutrir la vida
con un tesoro intacto.
Aire para mantener
el secreto de los montes
y las albricias del lino
que no se abandonan
como quien habita
el sitio de su origen.
Arroyo Hondo (entre ríos) 1977
EL PAIS DE LOS ARROYOS
Es donde el agua se detuvo
donde el pudor del verde
ara estas ondulaciones
buscando los desniveles
del agotamiento.
No demora el don
ahuecado silencio
ese acento de las tardes
Que bella paz aquí
Sé que existe.
La Paz (entre ríos) 1975
ARROYO DE LAS ALAS
Estos pequeños pájaros
perfilados
detrás de las hojas
ocultos.
Como toda forma de vida
palpitan aceptando
la quietud
pero también agitando el vuelo.
Creyentes
en esta tarde
que parte ya
creyendo
asimismo
que más vale perderse
que perder la pasión.
Lucas González (entre ríos) 1975
LA PATRIA DEL SAUCE
Esta en todo mi corazón pero allí también estuvo mi infancia JUAN L. ORTIZ
Oh yo detenido sobre este puente
y después mas abajo
tocando ya el entretejido
que se aleja hacia el mar y hacia el norte
no de la corriente sino del destino.
Pero tambien por aquí
pasa la gente
por la sed o la sombra
o la vista
o el alimento blanco y subfluvial.
Aquí la vida no es esa precipitación
hacia la abrupta decoración
de los desniveles del confort
es en cambio el testimonio intransferible
el intervalo entre esas notas sencillísimas
que apenas armonizan
el minuto de la soledad
aún contra los grillos de enero.
Nada más que un sueño amarillo que se va
entre las talas detrás de un vuelo bajo y encendido de verdes.
Este paisaje es mi alma y será siempre mi alma
Son las flores, las de antes todavía,
mientras las otras duermen tras las tapias.
Mientras, también, otra gente
Piensa en cuadros y en vestidos
en negocios serviles,
porque que puede ser sino siervo
quien trafica el perfume de su tierra
y entrega su idioma
en manos de grasientos mercaderes?
Oh arroyo Villaguay
en el corazón mismo de las cuchillas de Montiel
en el centro casi
de la provincia de la esperanza
guardado por viejas criaturas
y precoces perfecciones
desdichado de mí
entre tantos
pájaros mortales.
Villaguay (entre ríos) 1974
ARROYO CABALLU_CUATIA
Nada podrá curarme
Del horror del sufrimiento.
Qué, acaso,
podrá quitarme
la humillación y el dolor?
Este arroyo
no bravío, pero prepotente
busca ahora el tiempo
en que lo cruzaba
por el puente viejo
rumbo a la escuela
la del puentero y la desdicha
la de la desolación
y la injusticia,
enajenándome
para el resentimiento.
Viejas destripadoras
de la infancia
digan por qué
matar así
la imaginación y la caricia?
La paz (entre ríos) 1975
LA CARPA HACIA EL ESTE
Vi el sol a las siete
vi asimismo
todo el Uruguay
bajo mi sueño
reteniendo así
la ceguedad nocturna
y todo se perdía
en un destino de pájaros
como una fosforescencia
incitante.
Hable entonces
para quien no me oye
y me sentí
convencido de todo.
Vi el sol a las siete
desde la carpa azul