Juan Jose Aceves
Poeta recién llegado
Estoy en el taller, mientras el mecánico
me explica que mi Platina blanco 2006
perdió la batalla; se le acabó el “sin fin”.
Me retiro al fin, que nada es para siempre.
Regreso a pie por las laberínticas
calles del polígono que me invitan
a una aventura épica, casi odiseica,
para llegar a casa antes que el Minotauro.
Tomo el camión de vuelta,
trato de entretenerme con el elevado
proyecto de escribir una oda a Venus...
y el bache en la esquina me aterriza.
Llego a la tiendita por una "coquita"
y el letrero del tendero, con su eterna
promesa a un día de distancia, recuerda:
“Hoy no se fía, mañana sí”.
El mural de la esquina retrata a un jinete
sobre su moto Italika, recordándonos
al Bryant: diecisiete primaveras.
“Carnal, me cae que no te tocaba”.
Y una cumbia sonando en la carnicería
nos invita a la reflexión preguntándonos:
¿Dónde estará el muñeco?
¿Dónde se habrá metido?
Hay poesía en todas partes,
aunque no todos puedan verla.
Queda claro que la poesía no se inventa;
me pregunto si yo la encuentro
o ella me encuentra a mí.
me explica que mi Platina blanco 2006
perdió la batalla; se le acabó el “sin fin”.
Me retiro al fin, que nada es para siempre.
Regreso a pie por las laberínticas
calles del polígono que me invitan
a una aventura épica, casi odiseica,
para llegar a casa antes que el Minotauro.
Tomo el camión de vuelta,
trato de entretenerme con el elevado
proyecto de escribir una oda a Venus...
y el bache en la esquina me aterriza.
Llego a la tiendita por una "coquita"
y el letrero del tendero, con su eterna
promesa a un día de distancia, recuerda:
“Hoy no se fía, mañana sí”.
El mural de la esquina retrata a un jinete
sobre su moto Italika, recordándonos
al Bryant: diecisiete primaveras.
“Carnal, me cae que no te tocaba”.
Y una cumbia sonando en la carnicería
nos invita a la reflexión preguntándonos:
¿Dónde estará el muñeco?
¿Dónde se habrá metido?
Hay poesía en todas partes,
aunque no todos puedan verla.
Queda claro que la poesía no se inventa;
me pregunto si yo la encuentro
o ella me encuentra a mí.