Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si he llegado a los portales del Turquino
como inicio de esta aciaga travesía,
ha de ser porque me hiciste peregrino
del amor que entre tus versos se escondía.
Si subí la sacra cumbre de Los Andes
desafiando a la temible águila arpía,
ha de ser porque las ansias son más grandes
que el temor de fenecer en mi osadía.
Si he cruzado el mar abierto de Ipanema
afrontando mi flagrante cobardía,
ha de ser porque me inspiro en un poema
que quizás no se haya escrito todavía.
Si este adusto transitar no ha satisfecho
mi deseo por hallar lo que quería,
ha de ser porque no he hurgado entre mi pecho
y es allí donde me aguardas, ¡poesía!
como inicio de esta aciaga travesía,
ha de ser porque me hiciste peregrino
del amor que entre tus versos se escondía.
Si subí la sacra cumbre de Los Andes
desafiando a la temible águila arpía,
ha de ser porque las ansias son más grandes
que el temor de fenecer en mi osadía.
Si he cruzado el mar abierto de Ipanema
afrontando mi flagrante cobardía,
ha de ser porque me inspiro en un poema
que quizás no se haya escrito todavía.
Si este adusto transitar no ha satisfecho
mi deseo por hallar lo que quería,
ha de ser porque no he hurgado entre mi pecho
y es allí donde me aguardas, ¡poesía!
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