Los "estudiados" banqueros con su falsa sonrisa, su más falso palique y sus aun más falsas promesas robaron sin compasión al pueblo que sin estudios y de buena fe les creyeron amigos.
El latrocinio fue tal que es el origen de la crisis que padecemos, personas arrastradas por el
suelo sacadas así de sus hogares, cuando no han podido pagar, suicidios y enriquecimientos fraudulentos.
Ellos, los ladrones viven en grandes mansiones, los pobres robados, en la calle y entre cartones.
A mi no me engañaron, porque nunca quise algo que no pudiera pagar al contado, prefería vivir de un alquiler modesto a mi abasto.
Pero la mayoría tenían grandes ilusiones con la casita o el piso, y con esta ilusión "supieron" engatusarlos, algo que no tiene perdón, pero menos perdon tendrá el pueblo, si luego de las imágenes demoledoras que hemos visto y la realidad que vivimos, se dejan arrastrar por su "nueva demagogia", con la que viven a cuerpo de rey y no borra nada de lo hecho.
Confían en la mejora económica, para colocarse grandes medallones y atacar con su perversidad alos que nunca llegaron tan lejos, para mantenerse como sea.
Pero el terrorismo que practicaron permanece ahí, al igual que el terrorismo de eta, cruel y mortal.
Deberian ser echados del poder con la misma frialdad que ellos echaron a familias enteras a la calle
insisto, con suicidios incluidos. Sería lo justo.
Tendremos aquello que nos merezcamos con nuestro voto.
Pili Martí