Admirado Jon, me halaga tu presencia como tus gratas palabras. He de decirte o de confesarte que no soy muy amigo de la poesía blanca y cada equis versos suelo meter una rima si puede ser asonante mejor. He leído varios poemas de poesia blanca de escritores de hoy que no son casi conocidos y la verdad, me han defraudado porque ni métrica ni nada.
Un fuerte abrazo poeta Jon
Tienes razón lleva un buen montón de asonante ia, aa, eo, lo leí demasiado deprisa y eso no es bueno, ahora he podido leerlo tranquilo.
Particularmente no sé casi nada de lírica pero he visto algunos blancos con buena métrica, sobre todo sonetos y también me vienen sonando extraños, lo que pasa que lo achacó a mi poca pepericia. Nunca ningún poeta me había dado su opinión sincera sobre esto y te lo agradezco mucho.
Desde mi punto de vista les reconozco el mérito de buscar el más difícil todavía pero como músico, estuve más de diez años en el conservatorio, si es cierto que la mayoría adolecen de una construcción armónica bien elaborada. La voz es un instrumento monofónico y si no hay una polifonía detrás que marque la armonía, por muy extraña que sea (he tocado temas de jazz con treinta o cuenta acordes), hay que andar muy fino en lo rítmico y las pausas para sacar algo bonito a base de cromatismos sin ninguna tonalidad ni notas tónica o dominante. Ni siquiera los más grandes del be bob como Parker o Dizzy (soy saxogonista y flautista principalmente, instrumentos básicamente monofónicos pero con los que puntualmente se pueden crear acordes de hasta cuatro notas a la vez, no arpegiados) se marcar un fraseo sin armonía sin caer en la utilización de tonos mayores o menores base aunque no se note al oído del novato logrando una sucesión de notas cromáticas que sin caer en tónica o dominante estas imbuidos por esos tonos cuyas notas más claras se obvian para dejar en un bello suspenso en la terminación de la frase.
Todo esto parte de la escala pentatónica, la de muchas o todas las músicas indígenas incluido el blues a la que se aplican las otras siete notas de tránsito existentes y otros sonidos más "cafóconicos" como los cuartos de tono.
Esto en la ópera por supuesto no existe, es algo del jazz y sólo del a partir del bop. Luego vino el Free jazz como de la Weather Report o los catalanes Iceberg llengo un punto más allá al interpretar la armadura del momento musical pata crear cromatismos más extremos si cabe que los de sus antecesores, guitarristas como Larry Coreil o Mc Laughlin profundizaràn por esos caminos.
Volviendo a lo poético como aquí las composiciones sólo siguen una armonía mental y desarrollan un tema monofónico a partir de esto puede que ser que primero nuestros oídos no estén bien educados y no perciban el sistema intrínseco en esas monofinías, es algo poco conocido y nada popular y por eso pueden llegar a chirriar en nuestros oídos pero son composiciones valientes que vienen con algo nuevo que aportar y me gustaría que ese algo fuera un aporte más a la poesía fuera de opiniones legítimas en cuanto a gustos.
Termino con estas nuevas lecturas más reposadas y atentas me han llevado, ahora viendo tan obvias formas y notando su aportación en el conjunto y me ha gustado más aún que antes, original forma de combinar las asonancias, una original estructura con métrica y un tema tratado de un modo excelente que da lugar a distintas interpretaciones. Me he atrevido a citar estos versos como muestra de lo que me dijiste para sacarme del error en el que caí, gracias por ello.
en donde camino errante
por las solitarias calles,
entre luces amarillas
de las longevas farolas
mirando por todas partes
buscándote allá en el cielo.
Dí que no es quimera, dí
que... ¡por fin he vuelto a verte!
Gracias por tu amabilidad extrema y por esa tan de agradecer vena didáctica. Con poetas como tú aprendo más cada día sobre este arte de letras.
De nuevo agradecimiento y un fuerte abrazo.
Jon