Admiro el músico
que con un semitono
abre las puertas del cielo.
Admiro el poeta
que con una palabra
cierra las puertas del infierno.
Admiro al payaso
que con una risotada
el valle de lágrimas pulveriza.
Admiro el amante
que con un beso celestial
calma la diabólica melancolía.
que con un semitono
abre las puertas del cielo.
Admiro el poeta
que con una palabra
cierra las puertas del infierno.
Admiro al payaso
que con una risotada
el valle de lágrimas pulveriza.
Admiro el amante
que con un beso celestial
calma la diabólica melancolía.