miguegarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Besos de sol y sal, exuberantes,
de vainilla, de menta y de romero,
como el último beso o el primero,
besos a cuentagotas o abundantes.
Besos de devoción, alucinantes,
un beso adelantado, mensajero
de mil más a la orilla del sendero,
con ropas de mendigos o elegantes.
Besos de extremo a extremo de la vida,
en canon, en salmodia o contrapunto,
por intención o azar, nunca en exceso,
como ofrendas de amores sin medida.
Con tantos como hay, yo me pregunto,
¿por qué no has venido a darme un beso?
de vainilla, de menta y de romero,
como el último beso o el primero,
besos a cuentagotas o abundantes.
Besos de devoción, alucinantes,
un beso adelantado, mensajero
de mil más a la orilla del sendero,
con ropas de mendigos o elegantes.
Besos de extremo a extremo de la vida,
en canon, en salmodia o contrapunto,
por intención o azar, nunca en exceso,
como ofrendas de amores sin medida.
Con tantos como hay, yo me pregunto,
¿por qué no has venido a darme un beso?