Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegó la cálida primavera,
veo florecer los cerezos,
amantes que se comen a besos
como si su último día fuera;
veo volar las pequeñas abejas
de flor en flor recogiendo polen,
veo a quien ejercita el abdomen
para quemar la grasa de la cena.
Llegó la primavera de besos,
las aves anuncian su llegada,
los osos se alzan con bostezo,
las liebres pasean sus camadas,
el verde pinta todas las ramas
de los árboles tristes y secos.
La primavera ha llegado,
es sólo un recuerdo el invierno,
el sol al frio le ha ganado,
no existe hielo que sea eterno.
veo florecer los cerezos,
amantes que se comen a besos
como si su último día fuera;
veo volar las pequeñas abejas
de flor en flor recogiendo polen,
veo a quien ejercita el abdomen
para quemar la grasa de la cena.
Llegó la primavera de besos,
las aves anuncian su llegada,
los osos se alzan con bostezo,
las liebres pasean sus camadas,
el verde pinta todas las ramas
de los árboles tristes y secos.
La primavera ha llegado,
es sólo un recuerdo el invierno,
el sol al frio le ha ganado,
no existe hielo que sea eterno.