musador
esperando...
Pasamos por el mundo y su riqueza
con el torvo mirar en la calzada
sin advertir la forma en que la nada
nos pervierte el lugar de la belleza.
No encontramos la flor en la maleza
y apuramos el remo hasta la rada,
sin danzar con las olas en la alada
savia del mar que orla su corteza.
¡Cómo cambian las nubes en el cielo!
¡Cómo reluce el verde de las hojas!
¡Cómo sueñan las aves en su vuelo!
No quisiera dejar que tus congojas
quedaran ignoradas, sin consuelo,
junto a la primavera en que te alojas.
con el torvo mirar en la calzada
sin advertir la forma en que la nada
nos pervierte el lugar de la belleza.
No encontramos la flor en la maleza
y apuramos el remo hasta la rada,
sin danzar con las olas en la alada
savia del mar que orla su corteza.
¡Cómo cambian las nubes en el cielo!
¡Cómo reluce el verde de las hojas!
¡Cómo sueñan las aves en su vuelo!
No quisiera dejar que tus congojas
quedaran ignoradas, sin consuelo,
junto a la primavera en que te alojas.