Primer amor

Manolo Martínez

Poeta fiel al portal
Entre sueños de niño, yo sentí despertar

ilusiones profundas, luego no comprendí.

Comencé a ser un joven que deseaba querer

y encontraba en sus sueños esperanzas de amar.


Como de flores radiantes que adornan un jardín,

fue su rica fragancia cuando la vi pasar.

Su mirada tan tierna de pureza y candor

despejó de mi mundo toda la soledad.


Todo fue verdadero, como el amanecer,

con su sol que despierta y nos da su calor,

todo fue tan sencillo, tan simple, tan puro

que llegué a enamorarme por primera vez.


Aprendí a ser sincero en mi forma de actuar

y a buscar el camino de la felicidad.

Esos días de cariño, esas tardes de abril,

aunque busque consuelo nunca más volverán.


En las noches de luna a ese amor yo canté

y a mi Dios de los cielos le rogué por los dos.

Fue en aquellos momentos cuando yo fui feliz,

pero fueron tan cortos, no me explico por qué.


Un día mi destino me trajo el gran dolor;

comenzaba a perderla sin saber cómo actuar.

Poco a poco sus ojos se apartaron de mí

y mis días y mis noches no tuvieron color.


Todo fue de repente, no la pude ni hablar

y expresarle lo mucho que tenía para dar:

el calor de mis manos, las palabras de amor,

esos sueños de joven que mi alma guardó;


Deseos de crecer juntos, de buscar comprensión,

una tarde de invierno todo aquello perdí.

Después de tantos meses, esa tarde viajó

y mis ojos con llanto le dijeron adiós.


Han pasado ya años de este primer amor,

yo la sigo queriendo en lo lejos aún más.

Mi vida continúa, no sé dónde estará,

con ella se ha vaciado todo mi corazón.


Siempre llevo su imagen muy dentro de mi ser,

su recuerdo latente hoy me ayuda a vivir.

A este amor yo lo expreso con el llanto en la voz

y en mis versos transmito mi vida y mi dolor.

 
Entre sueños de niño, yo sentí despertar

ilusiones profundas, luego no comprendí.

Comencé a ser un joven que deseaba querer

y encontraba en sus sueños esperanzas de amar.


Como de flores radiantes que adornan un jardín,

fue su rica fragancia cuando la vi pasar.

Su mirada tan tierna de pureza y candor

despejó de mi mundo toda la soledad.


Todo fue verdadero, como el amanecer,

con su sol que despierta y nos da su calor,

todo fue tan sencillo, tan simple, tan puro

que llegué a enamorarme por primera vez.


Aprendí a ser sincero en mi forma de actuar

y a buscar el camino de la felicidad.

Esos días de cariño, esas tardes de abril,

aunque busque consuelo nunca más volverán.


En las noches de luna a ese amor yo canté

y a mi Dios de los cielos le rogué por los dos.

Fue en aquellos momentos cuando yo fui feliz,

pero fueron tan cortos, no me explico por qué.


Un día mi destino me trajo el gran dolor;

comenzaba a perderla sin saber cómo actuar.

Poco a poco sus ojos se apartaron de mí

y mis días y mis noches no tuvieron color.


Todo fue de repente, no la pude ni hablar

y expresarle lo mucho que tenía para dar:

el calor de mis manos, las palabras de amor,

esos sueños de joven que mi alma guardó;


Deseos de crecer juntos, de buscar comprensión,

una tarde de invierno todo aquello perdí.

Después de tantos meses, esa tarde viajó

y mis ojos con llanto le dijeron adiós.


Han pasado ya años de este primer amor,

yo la sigo queriendo en lo lejos aún más.

Mi vida continúa, no sé dónde estará,

con ella se ha vaciado todo mi corazón.


Siempre llevo su imagen muy dentro de mi ser,

su recuerdo latente hoy me ayuda a vivir.

A este amor yo lo expreso con el llanto en la voz

y en mis versos transmito mi vida y mi dolor.

Olvido y distancia se desperezan para seguir cerrando los
ojos y ver vida en aquel amor primero. Un poema que sostiene
una melancolia dichosa en la inocente carrera de la vida.
felicidades por la intensidad del final. luzyabsenta
 
Olvido y distancia se desperezan para seguir cerrando los
ojos y ver vida en aquel amor primero. Un poema que sostiene
una melancolia dichosa en la inocente carrera de la vida.
felicidades por la intensidad del final. luzyabsenta


Muchísimas gracias, mi estimado Luzyabsenta, por tus siempre generosos comentarios.

Amigo, te envío un fuerte abrazo.
 
Entre sueños de niño, yo sentí despertar

ilusiones profundas, luego no comprendí.

Comencé a ser un joven que deseaba querer

y encontraba en sus sueños esperanzas de amar.


Como de flores radiantes que adornan un jardín,

fue su rica fragancia cuando la vi pasar.

Su mirada tan tierna de pureza y candor

despejó de mi mundo toda la soledad.


Todo fue verdadero, como el amanecer,

con su sol que despierta y nos da su calor,

todo fue tan sencillo, tan simple, tan puro

que llegué a enamorarme por primera vez.


Aprendí a ser sincero en mi forma de actuar

y a buscar el camino de la felicidad.

Esos días de cariño, esas tardes de abril,

aunque busque consuelo nunca más volverán.


En las noches de luna a ese amor yo canté

y a mi Dios de los cielos le rogué por los dos.

Fue en aquellos momentos cuando yo fui feliz,

pero fueron tan cortos, no me explico por qué.


Un día mi destino me trajo el gran dolor;

comenzaba a perderla sin saber cómo actuar.

Poco a poco sus ojos se apartaron de mí

y mis días y mis noches no tuvieron color.


Todo fue de repente, no la pude ni hablar

y expresarle lo mucho que tenía para dar:

el calor de mis manos, las palabras de amor,

esos sueños de joven que mi alma guardó;


Deseos de crecer juntos, de buscar comprensión,

una tarde de invierno todo aquello perdí.

Después de tantos meses, esa tarde viajó

y mis ojos con llanto le dijeron adiós.


Han pasado ya años de este primer amor,

yo la sigo queriendo en lo lejos aún más.

Mi vida continúa, no sé dónde estará,

con ella se ha vaciado todo mi corazón.


Siempre llevo su imagen muy dentro de mi ser,

su recuerdo latente hoy me ayuda a vivir.

A este amor yo lo expreso con el llanto en la voz

y en mis versos transmito mi vida y mi dolor.

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Ese amor de juventud , todo a flor de piel , paro cuando ya no esta, se lleva todo tu entero ser , muy lindo y tal vez por que no ? vuelva a ese poeta a aun con todo su ser la ama .
 
Entre sueños de niño, yo sentí despertar

ilusiones profundas, luego no comprendí.

Comencé a ser un joven que deseaba querer

y encontraba en sus sueños esperanzas de amar.


Como de flores radiantes que adornan un jardín,

fue su rica fragancia cuando la vi pasar.

Su mirada tan tierna de pureza y candor

despejó de mi mundo toda la soledad.


Todo fue verdadero, como el amanecer,

con su sol que despierta y nos da su calor,

todo fue tan sencillo, tan simple, tan puro

que llegué a enamorarme por primera vez.


Aprendí a ser sincero en mi forma de actuar

y a buscar el camino de la felicidad.

Esos días de cariño, esas tardes de abril,

aunque busque consuelo nunca más volverán.


En las noches de luna a ese amor yo canté

y a mi Dios de los cielos le rogué por los dos.

Fue en aquellos momentos cuando yo fui feliz,

pero fueron tan cortos, no me explico por qué.


Un día mi destino me trajo el gran dolor;

comenzaba a perderla sin saber cómo actuar.

Poco a poco sus ojos se apartaron de mí

y mis días y mis noches no tuvieron color.


Todo fue de repente, no la pude ni hablar

y expresarle lo mucho que tenía para dar:

el calor de mis manos, las palabras de amor,

esos sueños de joven que mi alma guardó;


Deseos de crecer juntos, de buscar comprensión,

una tarde de invierno todo aquello perdí.

Después de tantos meses, esa tarde viajó

y mis ojos con llanto le dijeron adiós.


Han pasado ya años de este primer amor,

yo la sigo queriendo en lo lejos aún más.

Mi vida continúa, no sé dónde estará,

con ella se ha vaciado todo mi corazón.


Siempre llevo su imagen muy dentro de mi ser,

su recuerdo latente hoy me ayuda a vivir.

A este amor yo lo expreso con el llanto en la voz

y en mis versos transmito mi vida y mi dolor.


Un amor divino y un hermoso poema, que le saca la belleza del alma. Aplausos, poeta. Saludos
Azalea.
 
Entre sueños de niño, yo sentí despertar

ilusiones profundas, luego no comprendí.

Comencé a ser un joven que deseaba querer

y encontraba en sus sueños esperanzas de amar.


Como de flores radiantes que adornan un jardín,

fue su rica fragancia cuando la vi pasar.

Su mirada tan tierna de pureza y candor

despejó de mi mundo toda la soledad.


Todo fue verdadero, como el amanecer,

con su sol que despierta y nos da su calor,

todo fue tan sencillo, tan simple, tan puro

que llegué a enamorarme por primera vez.


Aprendí a ser sincero en mi forma de actuar

y a buscar el camino de la felicidad.

Esos días de cariño, esas tardes de abril,

aunque busque consuelo nunca más volverán.


En las noches de luna a ese amor yo canté

y a mi Dios de los cielos le rogué por los dos.

Fue en aquellos momentos cuando yo fui feliz,

pero fueron tan cortos, no me explico por qué.


Un día mi destino me trajo el gran dolor;

comenzaba a perderla sin saber cómo actuar.

Poco a poco sus ojos se apartaron de mí

y mis días y mis noches no tuvieron color.


Todo fue de repente, no la pude ni hablar

y expresarle lo mucho que tenía para dar:

el calor de mis manos, las palabras de amor,

esos sueños de joven que mi alma guardó;


Deseos de crecer juntos, de buscar comprensión,

una tarde de invierno todo aquello perdí.

Después de tantos meses, esa tarde viajó

y mis ojos con llanto le dijeron adiós.


Han pasado ya años de este primer amor,

yo la sigo queriendo en lo lejos aún más.

Mi vida continúa, no sé dónde estará,

con ella se ha vaciado todo mi corazón.


Siempre llevo su imagen muy dentro de mi ser,

su recuerdo latente hoy me ayuda a vivir.

A este amor yo lo expreso con el llanto en la voz

y en mis versos transmito mi vida y mi dolor.

El verdadero amor y más aún el primer amor jamás se olvida. Me gustó la sensible historia de tu vida, fuerzas te deseo, quien sabe la vida te puede sorprender gratamente otra vez. Un fuerte abrazo
 
Entre sueños de niño, yo sentí despertar

ilusiones profundas, luego no comprendí.

Comencé a ser un joven que deseaba querer

y encontraba en sus sueños esperanzas de amar.


Como de flores radiantes que adornan un jardín,

fue su rica fragancia cuando la vi pasar.

Su mirada tan tierna de pureza y candor

despejó de mi mundo toda la soledad.


Todo fue verdadero, como el amanecer,

con su sol que despierta y nos da su calor,

todo fue tan sencillo, tan simple, tan puro

que llegué a enamorarme por primera vez.


Aprendí a ser sincero en mi forma de actuar

y a buscar el camino de la felicidad.

Esos días de cariño, esas tardes de abril,

aunque busque consuelo nunca más volverán.


En las noches de luna a ese amor yo canté

y a mi Dios de los cielos le rogué por los dos.

Fue en aquellos momentos cuando yo fui feliz,

pero fueron tan cortos, no me explico por qué.


Un día mi destino me trajo el gran dolor;

comenzaba a perderla sin saber cómo actuar.

Poco a poco sus ojos se apartaron de mí

y mis días y mis noches no tuvieron color.


Todo fue de repente, no la pude ni hablar

y expresarle lo mucho que tenía para dar:

el calor de mis manos, las palabras de amor,

esos sueños de joven que mi alma guardó;


Deseos de crecer juntos, de buscar comprensión,

una tarde de invierno todo aquello perdí.

Después de tantos meses, esa tarde viajó

y mis ojos con llanto le dijeron adiós.


Han pasado ya años de este primer amor,

yo la sigo queriendo en lo lejos aún más.

Mi vida continúa, no sé dónde estará,

con ella se ha vaciado todo mi corazón.


Siempre llevo su imagen muy dentro de mi ser,

su recuerdo latente hoy me ayuda a vivir.

A este amor yo lo expreso con el llanto en la voz

y en mis versos transmito mi vida y mi dolor.

Hay amores que se desquebrajan como hilo, duele los amaneceres , la lluvia y el cielo...todo ocurre por un momento, después encontramos el segundo amor , nos hace fuertes y plenos .
Un placer.
Saludos.
 

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