MiguelEsteban
ÚNICO
<font color="#000000"><span style="font-family: Times New Roman"><font color="#008000"><em><strong><font size="4">[video=youtube_share;FPP_l2r4NWo]http://youtu.be/FPP_l2r4NWo[/video]
Enhiesta flor fue semilla, altiva plántula fue ella. Quién fuera ella, tan bella. Él en pupa fue polilla.
Aún plántula fue pilla, él aún pupa la amaba.
Aún flor la respetaba, juntos MÁS DE cuatro meses bellos cómo fue lo saben ellos. Él en pupa la esperaba.
Bellis annua siempre bella sin ningún pacto indebido, licor de mora bebido, brindé yo por amor de ella y mío mas la botella casi entera, mi infinito, lleva en corazón finito.
Ella sólo ella y yo uno, libre cantando yo tuno, yo alcalaíno y tito.
Amor te adoro bastante, tanto que ni te imaginas, volamos sobre colinas. Nada lo encuentro distante, feliz por único amante. Ambos somos golondrina, el folclore y endrina, el weche, mapuche, arriano, nunca yo Rajoy Mariano, ni político o pamplina. Ahora, pasado, futuro.
Amor libre, incesante mi vida en amor constante, valiendo mi pena un duro sin pena vivo, yo puro, yo recio, parco y recto, como corazón directo, ella firmamento bello, mas yo nunca seré aquello, hijo del viento correcto.
Esteban El Castellano
Esteban Martínez García
Enhiesta flor fue semilla, altiva plántula fue ella. Quién fuera ella, tan bella. Él en pupa fue polilla.
Aún plántula fue pilla, él aún pupa la amaba.
Aún flor la respetaba, juntos MÁS DE cuatro meses bellos cómo fue lo saben ellos. Él en pupa la esperaba.
Bellis annua siempre bella sin ningún pacto indebido, licor de mora bebido, brindé yo por amor de ella y mío mas la botella casi entera, mi infinito, lleva en corazón finito.
Ella sólo ella y yo uno, libre cantando yo tuno, yo alcalaíno y tito.
Amor te adoro bastante, tanto que ni te imaginas, volamos sobre colinas. Nada lo encuentro distante, feliz por único amante. Ambos somos golondrina, el folclore y endrina, el weche, mapuche, arriano, nunca yo Rajoy Mariano, ni político o pamplina. Ahora, pasado, futuro.
Amor libre, incesante mi vida en amor constante, valiendo mi pena un duro sin pena vivo, yo puro, yo recio, parco y recto, como corazón directo, ella firmamento bello, mas yo nunca seré aquello, hijo del viento correcto.
Esteban El Castellano
Esteban Martínez García
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