Tengo los años justos, sometido
a la verdad, como verdad primera,
a la razón como arma verdadera
y al sentimiento del deber cumplido.
Puedo escribir aquí mi testamento
viajando al otro lado sin premura,
podré tal vez, desnudo en mi figura
arroparme de paz y sentimiento.
Y podría escribir sin más temores
en la hoja de papel que amarillea
un bello adiós sin queja en este duelo.
También llorar a solas, sin que vea
inundar de una lágrima el pañuelo
que en su luto derrama los colores.
Y a la orilla del mar, en su marea,
pidiendo mi perdón ya desde el cielo,
alcanzar la otra vida sin temores.
PepeSori
SafeCreative
a la verdad, como verdad primera,
a la razón como arma verdadera
y al sentimiento del deber cumplido.
Puedo escribir aquí mi testamento
viajando al otro lado sin premura,
podré tal vez, desnudo en mi figura
arroparme de paz y sentimiento.
Y podría escribir sin más temores
en la hoja de papel que amarillea
un bello adiós sin queja en este duelo.
También llorar a solas, sin que vea
inundar de una lágrima el pañuelo
que en su luto derrama los colores.
Y a la orilla del mar, en su marea,
pidiendo mi perdón ya desde el cielo,
alcanzar la otra vida sin temores.
PepeSori
SafeCreative
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