Jorge Salvador
Poeta adicto al portal
Qué poco me das, Paco, y de ese poco
mal dado que me das, cuánto sin ganas;
se pasan y se pasan las semanas
y no me tocas tú ni yo te toco.
No quiero serte infiel, pero tampoco
renuncio a un buen repique de campanas;
¿qué tal si nos echamos unas canas
al aire y dejas ya de hacerte el loco?
Me sisas el jornal. Desobedeces
las órdenes del cura. Vuelves trompa
del bar y al ver follón desapareces.
Qué poco me das, Paco. Te prometo
que tardas en ponerme el culo en pompa
y no acabas con vida este soneto...
mal dado que me das, cuánto sin ganas;
se pasan y se pasan las semanas
y no me tocas tú ni yo te toco.
No quiero serte infiel, pero tampoco
renuncio a un buen repique de campanas;
¿qué tal si nos echamos unas canas
al aire y dejas ya de hacerte el loco?
Me sisas el jornal. Desobedeces
las órdenes del cura. Vuelves trompa
del bar y al ver follón desapareces.
Qué poco me das, Paco. Te prometo
que tardas en ponerme el culo en pompa
y no acabas con vida este soneto...
Última edición: