P
Paloma Martin
Invitado
Qué privilegio volver a jugar
con las constelaciones
de pensamientos,
de sensaciones que flotan
en el espacio de mi mente.
Hacer malabares con las cosas
que el mundo,
presenta a su manera.
Jugar a tiralas por los aires:
mezclar estrellas con flores.
y después ordenar todo
nuevamente en mis versos
como yo quiera.
El tiempo que hecha luz
dentro de mi, estos días
me ha mostrado que hay
una niña allí,
que juega a imaginar
como lo hacia yo antes.
Me pregunto si
¿ soy yo en el pasado
o es la niña que me hubiera
gustado tener?
La del nombre alado,
que para ella tenía pensado.
Dios quiso que en su lugar,
llegaran mis dos amores
a pintar mi mundo de colores.
No sé quien es esta niña
pero si sé cómo es.
Ella es imaginativa y tan mía.
Ella nace en mi, cada vez,
que escribo una poesía.
con las constelaciones
de pensamientos,
de sensaciones que flotan
en el espacio de mi mente.
Hacer malabares con las cosas
que el mundo,
presenta a su manera.
Jugar a tiralas por los aires:
mezclar estrellas con flores.
y después ordenar todo
nuevamente en mis versos
como yo quiera.
El tiempo que hecha luz
dentro de mi, estos días
me ha mostrado que hay
una niña allí,
que juega a imaginar
como lo hacia yo antes.
Me pregunto si
¿ soy yo en el pasado
o es la niña que me hubiera
gustado tener?
La del nombre alado,
que para ella tenía pensado.
Dios quiso que en su lugar,
llegaran mis dos amores
a pintar mi mundo de colores.
No sé quien es esta niña
pero si sé cómo es.
Ella es imaginativa y tan mía.
Ella nace en mi, cada vez,
que escribo una poesía.
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