macayos
Poeta adicto al portal
Aquellos bellos destellos
provenientes de una fuente.
cegaban y lastimaban
a nuestros ojos ya rojos.
El gran fulgor agresor,
con anteojos infrarrojos
no mitigaba, empeoraba.
De repente esa fuente
de luz fuerte y lacerante
se esfumò, se diluyò.
¿Ese fulgor agresor
fue de un plato volador?
provenientes de una fuente.
cegaban y lastimaban
a nuestros ojos ya rojos.
El gran fulgor agresor,
con anteojos infrarrojos
no mitigaba, empeoraba.
De repente esa fuente
de luz fuerte y lacerante
se esfumò, se diluyò.
¿Ese fulgor agresor
fue de un plato volador?