shalomda
Poeta asiduo al portal
La conciencia es el látigo que nos flagela
En la piernas y en las palmas,
Cuando la despedimos sin permiso
De la habitación conglomerada
De hombres pensantes,
Estando sin ella
Es como si nos retrajeran la limosna
De la mano.
Pero ella toca la puerta fuerte,
Y también se hace fuerte,
¡Muerde!, y consume, ¡tira la puerta!
Entra como dueña, se sienta
Y su presencia hace que las bocas se muevan…
En la piernas y en las palmas,
Cuando la despedimos sin permiso
De la habitación conglomerada
De hombres pensantes,
Estando sin ella
Es como si nos retrajeran la limosna
De la mano.
Pero ella toca la puerta fuerte,
Y también se hace fuerte,
¡Muerde!, y consume, ¡tira la puerta!
Entra como dueña, se sienta
Y su presencia hace que las bocas se muevan…
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