Hubo quien entre ardores y pasiones,
me hizo creer lo bello del infierno,
para luego apagar mis ilusiones
dejándome a las puertas de este invierno.
No quiero tus otoños de hojas secas
ni que el gélido moho de tu ausencia
me condene al vacío de horas huecas.
Hoy quiero el renacer de mi inocencia.
Quiero recuperar mis primaveras
libando por los campos sobre flores,
de primeros amores y quimeras,
recordando del néctar los sabores…
.
Última edición:
::