Describes hermosas cualidades del cuerpo propio, senos turgentes, cintura estrecha etc etc, y no es ni vanidad ni narcisismo, es esa emoción que se siente cuando cuidas tu cuerpo, tu presencia, no solo por salud (que es el primer beneficio de un cuerpo cuidado) sino para entregar en tributo algo hermoso al amante, y eso, es noble, digno, y precioso.
Luego describes las emociones que afloran desde lo hondo del ser, desde lo recóndito de tu feminidad, hasta la superficie, abrasando la piel en un estallido de deseo, y en ese deseo germinan las fantasías, confundidas con las realidades, la realidad vivida alimenta la fantasía, y las fantasías alimentan y hacen posible las realidades.
Finalmente, todo ese arrebato de la carne, se hermana con el arrebato del alma, como no puede ser de otra forma en un espíritu poético como el tuyo, en un corazón romántico como el que atesoras, y haces poesía de todo ese esplendor de los sentidos.
Llegas al lector muy intensamente con tu ardiente, a la par que dulce y emotiva, poesía, preciosa amiga mía.
Laura bonita, te dejo las estrellas que adornan el firmamento de Andalucía, que, allá donde estés, formen un dosel sobre tu cielo y que sus luces envuelvan tu armoniosa, joven y bella presencia.
Besos en alas de los vientos.