Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
RECAPITULANDO
Sin pena ni gloria vengo,
con los amigos,
y afilo los lapiceros,
van quedándose cortitos,
pero me quedan repuestos
para el camino
y tinta para el tintero
que siempre llevo conmigo.
Me allego de cuerpo entero,
que sigo vivo,
y en los versos me reitero
de lo hecho y de lo dicho.
Cantar por cantar, se canta
(y de corrido),
para algo está la garganta...
!Venga, sírveme otro vino!,
que llego seco y con ganas
de mi retiro.
Traigo escritas unas páginas
que calcaron lo que digo
cuando hablé en las tierras altas,
en pleno estío,
y del foro recordaba
la estancia y los entresijos.
Tengamos claro, señores,
que aquí venimos
a contar los pormenores
unos, a lucir palmito
otros, o a embastar sermones
casi medidos;
todos traemos razones,
ilusiones o "quejíos".
También sé que hay corazones
en cada escrito,
que viven sus horizontes,
que incluso piensan distinto.
Conexiones ha de haberlas,
es el principio;
concordancias, diferencias
y un poco más de lo mismo.
Maestros… como en la escuela,
como de niños;
alumnos cuando nos tienta
ligar dos versos seguidos.
Cada cual es como llega
a nuestro oído
en un mundo que es poema
de mundos desconocidos.
Libre, que me escribes libre,
libre albedrío.
Clásico, con voz y timbre,
con metro y con hemistiquios.
Cada uno en sus “decires”
tiene su estilo
y apunta, se calla o dice
una parte de sí mismo.
Recapitulando vine,
con los amigos,
y permítanme que firme
abajo, a renglón seguido.
Sin pena ni gloria vengo,
con los amigos,
y afilo los lapiceros,
van quedándose cortitos,
pero me quedan repuestos
para el camino
y tinta para el tintero
que siempre llevo conmigo.
Me allego de cuerpo entero,
que sigo vivo,
y en los versos me reitero
de lo hecho y de lo dicho.
Cantar por cantar, se canta
(y de corrido),
para algo está la garganta...
!Venga, sírveme otro vino!,
que llego seco y con ganas
de mi retiro.
Traigo escritas unas páginas
que calcaron lo que digo
cuando hablé en las tierras altas,
en pleno estío,
y del foro recordaba
la estancia y los entresijos.
Tengamos claro, señores,
que aquí venimos
a contar los pormenores
unos, a lucir palmito
otros, o a embastar sermones
casi medidos;
todos traemos razones,
ilusiones o "quejíos".
También sé que hay corazones
en cada escrito,
que viven sus horizontes,
que incluso piensan distinto.
Conexiones ha de haberlas,
es el principio;
concordancias, diferencias
y un poco más de lo mismo.
Maestros… como en la escuela,
como de niños;
alumnos cuando nos tienta
ligar dos versos seguidos.
Cada cual es como llega
a nuestro oído
en un mundo que es poema
de mundos desconocidos.
Libre, que me escribes libre,
libre albedrío.
Clásico, con voz y timbre,
con metro y con hemistiquios.
Cada uno en sus “decires”
tiene su estilo
y apunta, se calla o dice
una parte de sí mismo.
Recapitulando vine,
con los amigos,
y permítanme que firme
abajo, a renglón seguido.