Birbiloke
Poeta adicto al portal
Bella estrofa del recuerdo.
Para ser
hay que encontrarse.
¿ Y ese, quién soy ?
Un mendrugo de pan
arrimado al hombro,
harto de trabajar
y no quiere jubilarse.
Paz de horno
pan recién hecho,
oloroso, necesitado de un bocado.
Huecos de silencio
y vértebras mundanas.
Voces que se van
en los ecos del tiempo
y no vuelven
si no te vas con ellos.
Para ser no hay que ir muy lejos
mirate a los ojos
y después mira los demás
si eres capaz.
Dales la respuesta contundente
de que tú al fin y al cabo
no eres nadie.
Pero no invoques al miedo
que eso nos sobra
y no toques su cara, ni la mía
serán puñaladas al corazón
y desvarios de una tierra que sucumbe
a su propia ambición.
Te dejo, si me dejas
te olvido, si me olvidas
y te recuerdo
lo bello de vivir
antes de morir.
Estos ojos cansados
vienen de amapola
a recibirme,
viene y vienes
llena de ti
serena y calmada
verde...verde
y roja...roja
transparentando su velo azul.
Y escondo entre el follaje
su árboleda,
mi personalidad
incapaz de soportar
ese paso firme
hacia mi.
Y me tienes corazón
con ojos blandos
y media sonrisa
que se pierde.
Cómplices , tanta muerte
tan cerrado advenimiento.
Ese tópico de mariposas
y cosquillas en el estomago,
esa conexión karmica
que a veces agradece
…soñar,
qué existes para alguién.
La esperanza se pinta de verde
luciendo las estrellas
y no sigo más allá
del firmamento donde
alcanza mi vista
no llega mi corazón
capaz de amar
sin nada a cambio.
Si nos encontramos
esas serán
las que no
pertenezcan
al tiempo,
ni su olvido
ni su recuerdo,
será cómo empezar de nuevo
Para ser
hay que encontrarse.
¿ Y ese, quién soy ?
Un mendrugo de pan
arrimado al hombro,
harto de trabajar
y no quiere jubilarse.
Paz de horno
pan recién hecho,
oloroso, necesitado de un bocado.
Huecos de silencio
y vértebras mundanas.
Voces que se van
en los ecos del tiempo
y no vuelven
si no te vas con ellos.
Para ser no hay que ir muy lejos
mirate a los ojos
y después mira los demás
si eres capaz.
Dales la respuesta contundente
de que tú al fin y al cabo
no eres nadie.
Pero no invoques al miedo
que eso nos sobra
y no toques su cara, ni la mía
serán puñaladas al corazón
y desvarios de una tierra que sucumbe
a su propia ambición.
Te dejo, si me dejas
te olvido, si me olvidas
y te recuerdo
lo bello de vivir
antes de morir.
Estos ojos cansados
vienen de amapola
a recibirme,
viene y vienes
llena de ti
serena y calmada
verde...verde
y roja...roja
transparentando su velo azul.
Y escondo entre el follaje
su árboleda,
mi personalidad
incapaz de soportar
ese paso firme
hacia mi.
Y me tienes corazón
con ojos blandos
y media sonrisa
que se pierde.
Cómplices , tanta muerte
tan cerrado advenimiento.
Ese tópico de mariposas
y cosquillas en el estomago,
esa conexión karmica
que a veces agradece
…soñar,
qué existes para alguién.
La esperanza se pinta de verde
luciendo las estrellas
y no sigo más allá
del firmamento donde
alcanza mi vista
no llega mi corazón
capaz de amar
sin nada a cambio.
Si nos encontramos
esas serán
las que no
pertenezcan
al tiempo,
ni su olvido
ni su recuerdo,
será cómo empezar de nuevo