Recuerda

despertando

Poeta adicto al portal
Recuerda que antes de ayer

me arrodille en la hierba,

te levanté la cabeza

y me acerque en busca

de tu beso.

Recuerda como te besé

y a qué sabor te supo

mi aliento de mujer.

Recuerda como acariciaba tu cuerpo,

como desnudaba tu alma,

como palpitaba tu corazón

y como se estremecía tu piel.

Recuerda siempre como te amé

esa radiante tarde de primavera,

que nos regaló esta bella tierra.

Y recuerda, alma amada,

que desde entonces ya

no puedo dejar de amarte.
 
Es difícil echarse atrás, si el premio es enjundioso.
Pero se hace muy cuesta arriba, y por eso, algunos atletas abandonan la carrera.
Sin embargo, no hay que llegar primero, sino que hay que saber llegar.
¿ A dónde ? Al interior de cada uno de esos atletas.
Pues allí descansará la medalla de oro. Precisamente, en el plexo solar.
Ahí está la intuición. Y eso es como el signo de Leo.




El alma anima al cuerpo, desde el pecho, pero se comunica con él, a través de su decodificador mental o cerebro.


Por otro lado, el alma tiene un cuerpo.
Entonces, a veces, el cuerpo se desentiende de su alma.
Porque no se encuentra bien, consigo mismo.
Y está luchando por sus roles del Ego.


Roles que van desde el aparentar que lo sabe todo ( rol de sabio ), hasta el aparentar que puede mediar en muchos conflictos ( rol de pacífico ), o si no, averiguar las claves de asuntos muy graves, simplemente interrogando a los sospechosos ( rol de inquisidor ), e incluso merecer el reconocimiento y el aplauso, por haber soportado tantos bofetones y latigazos ( rol de víctima ); para, finalmente, escudarse en que está hecho fosfatina, y no dar un palo al agua ( rol de perezoso ).
 
Última edición:
Recuerda que antes de ayer

me arrodille en la hierba,

te levanté la cabeza

y me acerque en busca

de tu beso.

Recuerda como te besé

y a qué sabor te supo

mi aliento de mujer.

Recuerda como acariciaba tu cuerpo,

como desnudaba tu alma,

como palpitaba tu corazón

y como se estremecía tu piel.

Recuerda siempre como te amé

esa radiante tarde de primavera,

que nos regaló esta bella tierra.

Y recuerda, alma amada,

que desde entonces ya

no puedo dejar de amarte.
Intensas letras que salen del corazón y alma para otra alma. Me gustó tu bello poema, un abrazo poetisa
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba