Recuerdo imborrable

Recuerdo imborrable

La tumba,
es la soledad del que yace
sin que nadie le recuerde,

y el recuerdo,
es la conexión en espacios diferentes,
la evidencia de que existió
y de que sigue formando parte de la vida
a través de su núcleo.

Permanecen en nosotros mientras nuestra existencia sea, y la cadena continuará con la limitación de nuestra memoria pero, nos importan los que han sido, los que han estado, los de ahora mismo. Probablemente a los que yazcan sin recuerdo por el paso del tiempo tampoco les afecte, quizás somos ellos y los próximos, quizás no haya gota en este mar que no sea importante, quizás se evapore y vuelva en forma de lluvia, quién sabe...
Ya estoy yo emigrando de mí, caramba que poco me hace falta para visitar los cerros de Úbeda.
Genial poema María, un ejercicio para divagar sin limitaciones.
Abrazos

Palmira
 
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Recuerdo imborrable

La tumba,
es la soledad del que yace
sin que nadie le recuerde,

y el recuerdo,
es la conexión en espacios diferentes,
la evidencia de que existió
y de que sigue formando parte de la vida
a través de su núcleo.
Ayy María qué misterio más profundo es la vida, somos seres trascendentes, si miramos a través de las cosas percibiremos que dentro de ellas se esconde algo que escapa a nuestras percepciones puramente materiales... Tus preciosos y líricos versos me han hecho pensar y me ha encantado hacerlo. Besazos mi querida amiga, llenos de cariño y de admiración sinceros....muááááácksss....
 
Recuerdo imborrable

La tumba,
es la soledad del que yace
sin que nadie le recuerde,

y el recuerdo,
es la conexión en espacios diferentes,
la evidencia de que existió
y de que sigue formando parte de la vida
a través de su núcleo.

El recuerdo es la conexión en espacios diferentes...
Quizás algún día seamos parte de ese recuerdo, de esa conexión.
Sencillamente magistral María, versos sublimes que dejan pensando.
Gran abrazo estimada amiga.
 
Permanecen en nosotros mientras nuestra existencia sea, y la cadena continuará con la limitación de nuestra memoria pero, nos importan los que han sido, los que han estado, los de ahora mismo. Probablemente a los que yazcan sin recuerdo por el paso del tiempo tampoco les afecte, quizás somos ellos y los próximos, quizás no haya gota en este mar que no sea importante, quizás se evapore y vuelva en forma de lluvia, quién sabe...
Ya estoy yo emigrando de mí, caramba que poco me hace falta para visitar los cerros de Úbeda.
Genial poema María, un ejercicio para divagar sin limitaciones.
Abrazos

Palmira

Gracias, dulce amiga. Un placer contar con tu presencia, en estos versos trascendentales y reflexivos.

Un abrazo, muy agradecida por tu interesante comentario.

Te abrazo con mucho cariño.
 
Ayy María qué misterio más profundo es la vida, somos seres trascendentes, si miramos a través de las cosas percibiremos que dentro de ellas se esconde algo que escapa a nuestras percepciones puramente materiales... Tus preciosos y líricos versos me han hecho pensar y me ha encantado hacerlo. Besazos mi querida amiga, llenos de cariño y de admiración sinceros....muááááácksss....

Lomi, bonita gracias por acercarte a estos espacios y por dejar tu apreciada tarjeta de visita.

Te abrazo con mucho cariño.
 
En mi país, el día de muertos es, junto a las fiestas de fin de año, la fiesta nacional. Hasta los extranjeros que habitan entre nosotros adoptan esta festividad. Para nosotros, los muertos son nuestros vivos que han partido, nunca mueren del todo, al menos mientras nosotros los recordamos. Me gustó, por significativa, la primera estrofa de tu poema:

La tumba,
es la soledad del que yace
sin que nadie le recuerde.

La tumba el premio, la recompensa de los que nadie recuerda. Me conmovió.
La vida es un ejercicio ingrato para muchos seres desamparados de principio a fin. Luchadores incansables en contra de una adversidad obcecada y cruenta que dura todos esos años que duran esas vidas. Y que pese a ser tan inhóspita, y de ser la marca de toda una existencia, fue llevada por el sujeto víctima de una experiencia así, arrancándole lo que jamás le dio. Hay mucha basura pseudo filosófica regada por ahí en las mentes de la gente común que les repite y repite, que todas las vicisitudes de la vida son por su causa, por su culpa. Y mucha gente se lo cree y lo predica. La realidad es que no siempre es así, hay cosas que el ser humano más voluntarioso y echado adelante jamás puede remontar; quizá sobrevivir, sortear, pero más pesadas que esas experiencias que nosotros padecimos. En mi caso la vida ha sido un pastel, más buenas sorpresas que desencantos, pero sé de vidas que no fueron así y esas tumbas frías que son la soledad del que yace sin que nadie lo recuerde no siempre corresponden a las actitudes y acciones de sus silenciosos moradores. Bueno, cuando algo me mueve en un poema, me detengo a hacer un comentario, y aquí me detuve porque vi la oportunidad de reflexionar sobre el tema. Te dejo un saludo afectuoso. Felicidades por tu poema.
 
Recuerdo imborrable

La tumba,
es la soledad del que yace
sin que nadie le recuerde,

y el recuerdo,
es la conexión en espacios diferentes,
la evidencia de que existió
y de que sigue formando parte de la vida
a través de su núcleo.
Cierto lo que nos dices. El recuerdo es una segunda vida, a la que Fray Luis de León, hacía referencia en sus poemas.
Aplaudo este poema filosófico.
Saluda afectuoso
Alfonso Espinosa
 
En mi país, el día de muertos es, junto a las fiestas de fin de año, la fiesta nacional. Hasta los extranjeros que habitan entre nosotros adoptan esta festividad. Para nosotros, los muertos son nuestros vivos que han partido, nunca mueren del todo, al menos mientras nosotros los recordamos. Me gustó, por significativa, la primera estrofa de tu poema:

La tumba,
es la soledad del que yace
sin que nadie le recuerde.

La tumba el premio, la recompensa de los que nadie recuerda. Me conmovió.
La vida es un ejercicio ingrato para muchos seres desamparados de principio a fin. Luchadores incansables en contra de una adversidad obcecada y cruenta que dura todos esos años que duran esas vidas. Y que pese a ser tan inhóspita, y de ser la marca de toda una existencia, fue llevada por el sujeto víctima de una experiencia así, arrancándole lo que jamás le dio. Hay mucha basura pseudo filosófica regada por ahí en las mentes de la gente común que les repite y repite, que todas las vicisitudes de la vida son por su causa, por su culpa. Y mucha gente se lo cree y lo predica. La realidad es que no siempre es así, hay cosas que el ser humano más voluntarioso y echado adelante jamás puede remontar; quizá sobrevivir, sortear, pero más pesadas que esas experiencias que nosotros padecimos. En mi caso la vida ha sido un pastel, más buenas sorpresas que desencantos, pero sé de vidas que no fueron así y esas tumbas frías que son la soledad del que yace sin que nadie lo recuerde no siempre corresponden a las actitudes y acciones de sus silenciosos moradores. Bueno, cuando algo me mueve en un poema, me detengo a hacer un comentario, y aquí me detuve porque vi la oportunidad de reflexionar sobre el tema. Te dejo un saludo afectuoso. Felicidades por tu poema.

Gracias por la aportación de tu reflexivo y extenso comentario. La verdad que la muerte, forma parte de la vida misma y no siempre es justa, como apuntas en tu comentario y cierto es que hay veces que las soledades de esas tumbas, no se corresponden con acciones y actitudes de los moradores, pero no evita el silencio si nadie los recuerda. El recuerdo es esa prolongación de la vida, el llevarles en el corazón, la única esperanza que nos queda, cuando no se está preparado completamente, para la última etapa de la vida.


Decía Gandhi:

Si la muerte no fuera el preludio a otra vida, la vida presente sería una burla cruel.


Totalmente de acuerdo.


Un abrazo
 
Materia somos y siempre estaremos cambiando, el espíritu solo está en la obra y legado que dejamos al mutar, quizás en ese espacio es donde nace la soledad. Un placer pasar por la profundidad y belleza de sus reflexiones, reciba mi más cordial saludo.
 
Materia somos y siempre estaremos cambiando, el espíritu solo está en la obra y legado que dejamos al mutar, quizás en ese espacio es donde nace la soledad. Un placer pasar por la profundidad y belleza de sus reflexiones, reciba mi más cordial saludo.

Muchas gracias por tu intenso comentario y por detenerte en mis versos.

Un abrazo.
 
Recuerdo imborrable

La tumba,
es la soledad del que yace
sin que nadie le recuerde,

y el recuerdo,
es la conexión en espacios diferentes,
la evidencia de que existió
y de que sigue formando parte de la vida
a través de su núcleo.
Maria me gusta esta reflexión del recuerdo como parte fundamental de la vida, pues mientras exista el recuerdo no habrá olvido, un gusto leerte en esta belleza escrita, saludos y abrazos.
 
Recuerdo imborrable

La tumba,
es la soledad del que yace
sin que nadie le recuerde,

y el recuerdo,
es la conexión en espacios diferentes,
la evidencia de que existió
y de que sigue formando parte de la vida
a través de su núcleo.
Solos en recuerdo, a veces, una memoria borrosa que va desapareciendo con el tiempo. ¿Quién no recuerda la tumba que ya no tiene losa, rota por las horas de los años que trascurrieron? Recuerdo de unas vivencias, de unas risas, del eco de unos pasos y una voz grave, que se anidan en nosotros, que se aferran a ellas para que no triunfe el olvido. Pero yo he visto, he vivido cómo puede una mano desconocida dejar sobre una tumba sin losa, con una oración, cinco rosas.
Un beso. Luis.
 
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