Reflexión 103

IgnotaIlusión

El Hacedor de Horizontes
Clamor contemplado,

vigor enclaustrado,

ardor enredado,

dolor heredado,

no hay peor condena
que sobrellevar
las penumbras de otros cielos,
porque toda estrella
se cansará de iluminar,

¿pesadez?

aún cargan mis debilidades,
con las "fortalezas"
que ustedes creían potables,
me enveneno pensando siempre,
¿cuándo terminaré de respirar?,
aún ahogándome,

aún suspirando como puedo,
entre un mar inmarcesible e innavegable,

aún nadando sin cuerpo,
me sumerjo en cálidas burbujas,
que son universos aún más inmensos,

la empequeñez es infinita,

busco un espacio adecuado,
que silencie mis miedos,
y me regale aún más espacio,
para dejar de imaginar,
para sentir placer,
antes que pensar nuevas espinas,

realidad incuestionable,
mis pesares son
pensares de nuevo sol,

mis espejismos marcan
nuevos cielos sin luna,

mares que colisionan enfebrecidos,

realidad irreparable,
cada mente se abre insignificantemente,

no hay abertura eterna,
todos cederán
al colapso de la cordura,

aquel inicio tan ingenuo,
tan débil,
tan culpable,

aquel final que se creía eterno,
será la última razón
que encuentre el tiempo,
para darnos a entender
nuestro horror más profundo,
nuestra consciencia insaciable,

será una gota, en soledad,

bailando
con la ingravidez
de su sombra.









523310240-23921763724099685-7471735178488254181-n.jpg
 
Este poema es un viaje hacia el abismo de la conciencia, donde el alma se debate entre el peso heredado del dolor y la necesidad de encontrar alivio en medio del caos interior. A través de imágenes intensamente simbólicas, se expone la fatiga de cargar con sombras ajenas, la lucha por respirar en mares de incertidumbre, y la búsqueda de un lugar que permita sentir sin pensar, vivir sin desgarrarse. La fragilidad del ser se revela en cada verso: una realidad irreparable donde incluso las fortalezas se vuelven veneno, y el pensamiento se convierte en castigo. El poema culmina con una visión de soledad esencial: una gota danzando con su propia sombra, símbolo último de una humanidad que se reconoce frágil, finita, pero aún consciente. Es un clamor silencioso por espacio, por sentido, por una pausa en la insaciable marea del pensar.


Saludos cordiales
 
Este poema es un viaje hacia el abismo de la conciencia, donde el alma se debate entre el peso heredado del dolor y la necesidad de encontrar alivio en medio del caos interior. A través de imágenes intensamente simbólicas, se expone la fatiga de cargar con sombras ajenas, la lucha por respirar en mares de incertidumbre, y la búsqueda de un lugar que permita sentir sin pensar, vivir sin desgarrarse. La fragilidad del ser se revela en cada verso: una realidad irreparable donde incluso las fortalezas se vuelven veneno, y el pensamiento se convierte en castigo. El poema culmina con una visión de soledad esencial: una gota danzando con su propia sombra, símbolo último de una humanidad que se reconoce frágil, finita, pero aún consciente. Es un clamor silencioso por espacio, por sentido, por una pausa en la insaciable marea del pensar.


Saludos cordiales
Gracias Rosa!!, Gracias por cada mensaje, me tomo el tiempo de leerlos detenidamente, definitivamente cada vez que leo, se siente como un abrazo, me motiva a seguir creando, y escarbando entre mis dolores
 
Clamor contemplado,

vigor enclaustrado,

ardor enredado,

dolor heredado,

no hay peor condena
que sobrellevar
las penumbras de otros cielos,
porque toda estrella
se cansará de iluminar,

¿pesadez?

aún cargan mis debilidades,
con las "fortalezas"
que ustedes creían potables,
me enveneno pensando siempre,
¿cuándo terminaré de respirar?,
aún ahogándome,

aún suspirando como puedo,
entre un mar inmarcesible e innavegable,

aún nadando sin cuerpo,
me sumerjo en cálidas burbujas,
que son universos aún más inmensos,

la empequeñez es infinita,

busco un espacio adecuado,
que silencie mis miedos,
y me regale aún más espacio,
para dejar de imaginar,
para sentir placer,
antes que pensar nuevas espinas,

realidad incuestionable,
mis pesares son
pensares de nuevo sol,

mis espejismos marcan
nuevos cielos sin luna,

mares que colisionan enfebrecidos,

realidad irreparable,
cada mente se abre insignificantemente,

no hay abertura eterna,
todos cederán
al colapso de la cordura,

aquel inicio tan ingenuo,
tan débil,
tan culpable,

aquel final que se creía eterno,
será la última razón
que encuentre el tiempo,
para darnos a entender
nuestro horror más profundo,
nuestra consciencia insaciable,

será una gota, en soledad,

bailando
con la ingravidez
de su sombra.









523310240-23921763724099685-7471735178488254181-n.jpg
Bellísimo e impactante poema! Para leer y releer... Con increíbles metáforas, captas la esencia de la existencia desde el dolor. Saludos.
 
Bellísimo e impactante poema! Para leer y releer... Con increíbles metáforas, captas la esencia de la existencia desde el dolor. Saludos.
Gracias Zulma!!, siempre el dolor me inspira, trato de dar un mensaje en cuanto a mis sensaciones, siempre desde un punto existencialista, jej, si es que sentimos dolor desde que nacemos, y por dolor muchas veces nos vamos de esta vida, hay que agradecer la partida indolora, yo mas que nada desearia no sufrir en vida, pero bueno, es sano tambien hacer arte desde lo negativo, transformar la herida en algo mas, Gracias por escribirme :)
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba