Sila Craft
Poeta asiduo al portal
La sombra cayó opacando su luz,
lo hizo de forma inesperada.
Ni un grito de ayuda se pudo escuchar mientras la sombra se lo llevaba.
Su mente, aturdida.
Su cuerpo, no respondía.
Su respiración, se acortaba.
Y cada vez sentía como esa
sombra, su alma, arrebataba.
Pero una luz fulgurante
se plantó en su camino,
se interpuso entre ellos
y le alimentó con su brillo.
Y venía esa luz
de quienes le amaban.
De aquellos que, durante
noches en vela, le esperaban.
De nuevo, su alma, brilló.
Su mente, despertaba.
Su cuerpo, respondía.
Y por primera vez,
en mucho tiempo,
parecía que respiraba.
Y cuando abrió los ojos,
allí, muchos le aguardaban
con lágrimas en los ojos
Y grandes sonrisas en sus caras.
Sila Craft.
lo hizo de forma inesperada.
Ni un grito de ayuda se pudo escuchar mientras la sombra se lo llevaba.
Su mente, aturdida.
Su cuerpo, no respondía.
Su respiración, se acortaba.
Y cada vez sentía como esa
sombra, su alma, arrebataba.
Pero una luz fulgurante
se plantó en su camino,
se interpuso entre ellos
y le alimentó con su brillo.
Y venía esa luz
de quienes le amaban.
De aquellos que, durante
noches en vela, le esperaban.
De nuevo, su alma, brilló.
Su mente, despertaba.
Su cuerpo, respondía.
Y por primera vez,
en mucho tiempo,
parecía que respiraba.
Y cuando abrió los ojos,
allí, muchos le aguardaban
con lágrimas en los ojos
Y grandes sonrisas en sus caras.
Sila Craft.