dragon_ecu
Esporádico permanente
Soplaba una brisa fría por cada rincón de los pensamientos.
Escuchaba llegar de lejos el toser de un gato acomodado en el estribo de la ventana, y noté que el ruido estaba alojado en mi oído.
Se escuchaba además un llanto de hambre, mezclado con dolor y pena.
Pensaba para mis adentros... " ¿ en verdad está bien celebrar este día ? ".
Los sucesos recientes me ponían pesimista.
Se cierran los enlaces de amigos de media vida.
Pierdo el contacto de seres muy queridos para mí.
Las risas se apagan tras las lágrimas de despedida.
Llegan de improviso tiernos ángeles ante las puertas de San Pedro.
Una amiga sostiene entre sus brazos otro angelito ... al que ni siquiera alcanzó a ponerle un nombre en vida, al que no pudo darle su pecho, ni un beso en la frente tibia... que rápidamente empieza a enfriarse.
Me desgarra el alma tanto dolor.
No sé qué decir.
Me pongo a meditar y escribo por desahogo.
Mi esposa e hijas me notan apesadumbrado, mientras se alejan para dejarme solo con mis cavilaciones.
Espero hasta las últimas horas de la noche, a las primeras horas de la madrugada.
He pasado tantas navidades dolorosas...
Incendios, robos, accidentes, hundimientos, temblores, tifones, tsunamis, matanzas...
De nuevo como cada año se asoma el gordo disfrazado de rojo... y noto su intenso color de rojo sangre.
Tal vez por ello me dio gusto verlo de azul una vez, pero igual el azul es un color triste. No en balde a la tristeza le llaman "feeling blue" en inglés.
Una luz parpadeando me llama la atención... olvidé apagar las luces del nacimiento.
Tantas luces y el pesebre está vacío. El niño aún no llega.
Luego de la misa de gallo es cuando el menor de la casa lo coloca en el pesebre.
Hasta tanto, la pequeña efigie ya con nuevas ropas se halla depositada entre algodones y telas finas.
Pienso en José, padre putativo de Jesús. Y recuerdo con una sonrisa, que por eso le apodan Pepe.
Pienso en María, virgen e inocente, llevando el encargo divino. Y recuerdo el gran desafío de enfrentarse a dolores tan grandes, como el de ver morir a su hijo, y de verse transformada de madre de Jesús... a madre de Juan.
Y luego veo los burros, las vacas, los becerros y ovejas. Mientras me sonrío al oír que la iglesia dice que el burro y la vaca no se hallaban en el establo.
En el camino trazado en el Belén se distinguen tres figuras brillantes y adornadas, una a caballo, otra en camello, y el último en un elefante. Solo de pensar -¿Un elefante en mitad del nacimiento?- ; casi me echo una carcajada.
No me malinterpreten, no es risa de burla... es solo que considero ridícula la idea de un elefante en mitad de un paraje desierto.
Y se me hace más ridícula la idea de tres sabios, reyes, poderosos viniendo a ponerse de rodillas ante la más humilde de las cunas.
¡ Que una mujer acepte conocer que su hijo será sacrificado y siga adelante !
¡¡ Que un hombre acepte casarse con una mujer sabiendo que el hijo que lleva en el vientre no es suyo !!
¡¡¡ Que más de un pueblo, de una nación, de una cultura hayan sido dominados y arrastrados por la figura de un niño en un pesebre !!!
Me dirijo a la caja para tomar el niño y al verle la cara sonriente me parece que su sonrisa es una burla hacía mí.
Yo mismo con mis manos tomé este niño cuando era de masa sin cocer, mientras ayudaba a mi esposa a elaborar el nacimiento para su curso de cerámica.
Yo mismo lijé su cuerpo y afiné sus manos, dedos y rostro.
Yo mismo le pinté su piel rosada pálida, sus mejillas, cabellos y ojos.
Fui yo quien le dio esa sonrisa que ahora veo burlona.
Es tan grande el nudo que siento en la garganta.
Siento una rabia tan grande que se empañan mis ojos y casi no distingo lo que veo...
El impulso de tirar contra el piso la pequeña figura me obliga a levantar el brazo...
...a echar atrás el cuerpo
... a levantar la cabeza
...alcanzo a ver el crucifijo
Contemplo el cuerpo huesudo, golpeado, sangrante... entiendo el otro significado de la Pasión.
Mi dolor es nada comparado con el suyo.
Y yo me dejo derrotar por apenas nada.
Comprendo que el dolor da vida.
Y la vida cada día se la sobrelleva con esperanza.
Entiendo porque vino al mundo.
No vino a limpiarnos con su sangre de los pecados del pasado.
Vino a demostrarnos con su vida... que para el amor no existe la palabra sacrificio.
El solo se entregó por amor.
Que el amor debe ser nuestra guía.
Y que su nacimiento, es una señal de amor.
...
Deposito con mucho cuidado la pequeña figura.
Y me parece ver que los ojos le brillan y su sonrisa ilumina el cuarto.
Me agacho a acariciar su mejilla... luego pasaré al cuarto de las niñas, les daré un beso en la frente, y seguido iré a dormir junto a mi esposa.
...
Les dejo este escrito... y mi deseo que tengan una Feliz Navidad.
Escuchaba llegar de lejos el toser de un gato acomodado en el estribo de la ventana, y noté que el ruido estaba alojado en mi oído.
Se escuchaba además un llanto de hambre, mezclado con dolor y pena.
Pensaba para mis adentros... " ¿ en verdad está bien celebrar este día ? ".
Los sucesos recientes me ponían pesimista.
Se cierran los enlaces de amigos de media vida.
Pierdo el contacto de seres muy queridos para mí.
Las risas se apagan tras las lágrimas de despedida.
Llegan de improviso tiernos ángeles ante las puertas de San Pedro.
Una amiga sostiene entre sus brazos otro angelito ... al que ni siquiera alcanzó a ponerle un nombre en vida, al que no pudo darle su pecho, ni un beso en la frente tibia... que rápidamente empieza a enfriarse.
Me desgarra el alma tanto dolor.
No sé qué decir.
Me pongo a meditar y escribo por desahogo.
Mi esposa e hijas me notan apesadumbrado, mientras se alejan para dejarme solo con mis cavilaciones.
Espero hasta las últimas horas de la noche, a las primeras horas de la madrugada.
He pasado tantas navidades dolorosas...
Incendios, robos, accidentes, hundimientos, temblores, tifones, tsunamis, matanzas...
De nuevo como cada año se asoma el gordo disfrazado de rojo... y noto su intenso color de rojo sangre.
Tal vez por ello me dio gusto verlo de azul una vez, pero igual el azul es un color triste. No en balde a la tristeza le llaman "feeling blue" en inglés.
Una luz parpadeando me llama la atención... olvidé apagar las luces del nacimiento.
Tantas luces y el pesebre está vacío. El niño aún no llega.
Luego de la misa de gallo es cuando el menor de la casa lo coloca en el pesebre.
Hasta tanto, la pequeña efigie ya con nuevas ropas se halla depositada entre algodones y telas finas.
Pienso en José, padre putativo de Jesús. Y recuerdo con una sonrisa, que por eso le apodan Pepe.
Pienso en María, virgen e inocente, llevando el encargo divino. Y recuerdo el gran desafío de enfrentarse a dolores tan grandes, como el de ver morir a su hijo, y de verse transformada de madre de Jesús... a madre de Juan.
Y luego veo los burros, las vacas, los becerros y ovejas. Mientras me sonrío al oír que la iglesia dice que el burro y la vaca no se hallaban en el establo.
En el camino trazado en el Belén se distinguen tres figuras brillantes y adornadas, una a caballo, otra en camello, y el último en un elefante. Solo de pensar -¿Un elefante en mitad del nacimiento?- ; casi me echo una carcajada.
No me malinterpreten, no es risa de burla... es solo que considero ridícula la idea de un elefante en mitad de un paraje desierto.
Y se me hace más ridícula la idea de tres sabios, reyes, poderosos viniendo a ponerse de rodillas ante la más humilde de las cunas.
¡ Que una mujer acepte conocer que su hijo será sacrificado y siga adelante !
¡¡ Que un hombre acepte casarse con una mujer sabiendo que el hijo que lleva en el vientre no es suyo !!
¡¡¡ Que más de un pueblo, de una nación, de una cultura hayan sido dominados y arrastrados por la figura de un niño en un pesebre !!!
Me dirijo a la caja para tomar el niño y al verle la cara sonriente me parece que su sonrisa es una burla hacía mí.
Yo mismo con mis manos tomé este niño cuando era de masa sin cocer, mientras ayudaba a mi esposa a elaborar el nacimiento para su curso de cerámica.
Yo mismo lijé su cuerpo y afiné sus manos, dedos y rostro.
Yo mismo le pinté su piel rosada pálida, sus mejillas, cabellos y ojos.
Fui yo quien le dio esa sonrisa que ahora veo burlona.
Es tan grande el nudo que siento en la garganta.
Siento una rabia tan grande que se empañan mis ojos y casi no distingo lo que veo...
El impulso de tirar contra el piso la pequeña figura me obliga a levantar el brazo...
...a echar atrás el cuerpo
... a levantar la cabeza
...alcanzo a ver el crucifijo
Contemplo el cuerpo huesudo, golpeado, sangrante... entiendo el otro significado de la Pasión.
Mi dolor es nada comparado con el suyo.
Y yo me dejo derrotar por apenas nada.
Comprendo que el dolor da vida.
Y la vida cada día se la sobrelleva con esperanza.
Entiendo porque vino al mundo.
No vino a limpiarnos con su sangre de los pecados del pasado.
Vino a demostrarnos con su vida... que para el amor no existe la palabra sacrificio.
El solo se entregó por amor.
Que el amor debe ser nuestra guía.
Y que su nacimiento, es una señal de amor.
...
Deposito con mucho cuidado la pequeña figura.
Y me parece ver que los ojos le brillan y su sonrisa ilumina el cuarto.
Me agacho a acariciar su mejilla... luego pasaré al cuarto de las niñas, les daré un beso en la frente, y seguido iré a dormir junto a mi esposa.
...
Les dejo este escrito... y mi deseo que tengan una Feliz Navidad.
Última edición: