Rulando en las tabernas de Sevilla
alegre, mujeriego, campechano,
fue bohemio en Madrid y en lo mundano
poeta del capote y la mantilla.
El hastío en sus ojos siempre brilla
de encanto decadente y provinciano
alienta un corazón republicano
con soplos de aguardiente y manzanilla.
Fue una guerra civil la banderilla
que encendió su dolor y el de su hermano
con la fuerza de un toro cuando humilla.
Y en su mano derecha se acaudilla
un verso al dictador de sable en mano...
...y la izquierda en Colliure lo acuchilla.
alegre, mujeriego, campechano,
fue bohemio en Madrid y en lo mundano
poeta del capote y la mantilla.
El hastío en sus ojos siempre brilla
de encanto decadente y provinciano
alienta un corazón republicano
con soplos de aguardiente y manzanilla.
Fue una guerra civil la banderilla
que encendió su dolor y el de su hermano
con la fuerza de un toro cuando humilla.
Y en su mano derecha se acaudilla
un verso al dictador de sable en mano...
...y la izquierda en Colliure lo acuchilla.