Nommo
Poeta veterano en el portal
Escribir Poesía, ¿ Todo el santo día ?
¿ No vale más, un himno patrio ?
Y la gente tiene rangos y jerarquía.
Porte nobiliario.
Yo puedo presumir de lindo. Otros dirán que soy párvulo.
Que no me esfuerzo lo suficiente.
Trabajo a regañadientes.
El Infierno es la jornada laboral.
Se me nota en la mirada. Eso pienso, y lo confirmo.
Luego por tanto, ¿ De qué carezco ? ¿ Se llama hombría ? ¿ Patria potestad ?
Me falta música, que amanse a las fieras.
Porque la fiera soy yo.
Y mi péndulo va del sufrimiento al goce, entre el Bien y el Mal.
Y así lo comunico. Y empujo, con osadía. Para tirar del carro.
Pero por lo visto, tirar del carro cuesta arriba, no es empujar.
Es ir en cabeza de carrera.
Entre todos, podremos conseguirlo.
Dadme un punto de apoyo, y moveré el mundo. Dijo Arquímedes.
Y ahí, está la gracia. En que haciendo palanca, realizaremos un trabajo.
Las poleas también giran y giran. Y comienza la maquinaria. Un sin-fin de artilugios.
Para construir un refugio, llamado hogar.
En el que la mujer varonil, que no protesta, pueda hacer sus faenas cotidianas.
Rodeada de un paisaje multicolor, que no esté pervertido por la contaminación.
Y que disminuyan los gases de efecto invernadero, que hoy por hoy, calientan el panorama.
Incrementado las temperaturas medias. Y haciendo inestable, el clima.
Yo quise arrimarme a la cima.
Quise la Bola de Dragón.
Y la obtengo...
Se llama azar. La guardo en el cajón. Es como una revista del corazón.
Se acabó, entonces, el rezar. Por fin, tengo Buena Suerte. Estaba echada, pero la levanté.
¿ No vale más, un himno patrio ?
Y la gente tiene rangos y jerarquía.
Porte nobiliario.
Yo puedo presumir de lindo. Otros dirán que soy párvulo.
Que no me esfuerzo lo suficiente.
Trabajo a regañadientes.
El Infierno es la jornada laboral.
Se me nota en la mirada. Eso pienso, y lo confirmo.
Luego por tanto, ¿ De qué carezco ? ¿ Se llama hombría ? ¿ Patria potestad ?
Me falta música, que amanse a las fieras.
Porque la fiera soy yo.
Y mi péndulo va del sufrimiento al goce, entre el Bien y el Mal.
Y así lo comunico. Y empujo, con osadía. Para tirar del carro.
Pero por lo visto, tirar del carro cuesta arriba, no es empujar.
Es ir en cabeza de carrera.
Entre todos, podremos conseguirlo.
Dadme un punto de apoyo, y moveré el mundo. Dijo Arquímedes.
Y ahí, está la gracia. En que haciendo palanca, realizaremos un trabajo.
Las poleas también giran y giran. Y comienza la maquinaria. Un sin-fin de artilugios.
Para construir un refugio, llamado hogar.
En el que la mujer varonil, que no protesta, pueda hacer sus faenas cotidianas.
Rodeada de un paisaje multicolor, que no esté pervertido por la contaminación.
Y que disminuyan los gases de efecto invernadero, que hoy por hoy, calientan el panorama.
Incrementado las temperaturas medias. Y haciendo inestable, el clima.
Yo quise arrimarme a la cima.
Quise la Bola de Dragón.
Y la obtengo...
Se llama azar. La guardo en el cajón. Es como una revista del corazón.
Se acabó, entonces, el rezar. Por fin, tengo Buena Suerte. Estaba echada, pero la levanté.
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