El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con qué delicadeza has trazado este soneto blanco, Isabel.¡¡DESPIERTA YA, MUJER!!
¡Despierta ya! levántate y camina
que ningún desencanto te detenga,
nunca hagas del pasado tu refugio
y en campos del dolor siembra el olvido.
¡Despierta ya! mi nívea mariposa
que tu blancor alado no se manche;
no olvides al libar buscar tu orquídea
la reconocerás como tu espejo.
¡Despierta, amiga mía ! de tal suerte,
que ni las primaveras del ayer,
ni el verde resplandor de juventud,
ni la afilada punta de esa daga
que aún permanece hendida en tu costado,
perdure en tu memoria al despertar.
Es un estímulo sumamente bello que uno desea leer una y otra vez.
Qué bonito poema para un lugar como éste.
Un abrazo.
Eva