BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Risto, siempre está enfadado,
y es que, este chico, tan pleno él,
tan diverso de laboreo y de trabajo,
tan, tan bronceado, persiste en hacernos
partícipes de todos sus alegatos:
que si duerme con su Laura, en el bidé;
que si huele su cama a nenúfar como el de un
buen burgués; que si cambia los cromos de fútbol,
por un té con leche a las tres. Y es
que, como Risto, no hay ninguno: todos preferimos
andar con lo básico y de mercadillo, mientras que,
él, no hay zumo de naranja que no suba a la red.
Que si duerme en habitaciones doradas de amianto
y esculpidas a cincel; que si actúa en un teatro a eso
de las diez; que si plasma en un lienzo la versión
snob de algún cuadro de Monet.
Y es que, como Risto, no hay ninguno, pardiez!
©
y es que, este chico, tan pleno él,
tan diverso de laboreo y de trabajo,
tan, tan bronceado, persiste en hacernos
partícipes de todos sus alegatos:
que si duerme con su Laura, en el bidé;
que si huele su cama a nenúfar como el de un
buen burgués; que si cambia los cromos de fútbol,
por un té con leche a las tres. Y es
que, como Risto, no hay ninguno: todos preferimos
andar con lo básico y de mercadillo, mientras que,
él, no hay zumo de naranja que no suba a la red.
Que si duerme en habitaciones doradas de amianto
y esculpidas a cincel; que si actúa en un teatro a eso
de las diez; que si plasma en un lienzo la versión
snob de algún cuadro de Monet.
Y es que, como Risto, no hay ninguno, pardiez!
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