Sommbras
Poeta adicto al portal
Colocaba mis manos en el bigote, las mismas manos que ocultaban mis labios, luego me miraba la cabeza. Soy ella, pensaba.
Era muy tarde. De soslayo miraba la luz de la puerta por la que se evaporó.
Apoyé la cabeza en el carmín adherido, el pintalabios olvidado en el lavabo, una grana sobre una bergamota que nunca empleó.
Todo es mentira, tan sólo palabras vidriadas, el silencio que dejó el beso, casi terciopelo rojo, frases que pretenden encender al lector, cuando por su espejo refleje la penumbra feroz de una palabra carmesí.
.
Chus
Era muy tarde. De soslayo miraba la luz de la puerta por la que se evaporó.
Apoyé la cabeza en el carmín adherido, el pintalabios olvidado en el lavabo, una grana sobre una bergamota que nunca empleó.
Vas
con los labios a la atención
del que te mira detrás del
mar
aguardando en su isla de
rojizos duraznos
-
llevas
hacia los labios la atención
de la sed
de quien mira el mar.
mar
aguardando en su isla de
rojizos duraznos
-
llevas
hacia los labios la atención
de la sed
de quien mira el mar.
Todo es mentira, tan sólo palabras vidriadas, el silencio que dejó el beso, casi terciopelo rojo, frases que pretenden encender al lector, cuando por su espejo refleje la penumbra feroz de una palabra carmesí.
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Chus