suenios
Poeta asiduo al portal
(RyntA)
Donde está el tiempo que perdí antes de tu partida, donde los besos que me negaste antes de tu corta vida, donde el azul del cielo y la carente gracia de tu cuerpo despierto,
El universo es un segundo y el tulló junto al mío solo fue un eterno segmento comprimido por los silbidos cósmicos del viento tu cuerpo junto al mío guerra continúa en prohibidos oasis futuristas de letras tersas río en pausa que jamás se detienes a recordar tu pasado o mi presente,
es deleite para la mente tormento y gloria matiz del instante el segmento espacio sin dudas llenando el vacío con dulces pecados y tus besos amargos como la muerte saboreando el néctar de la vida,
Cielo al anochecer gris lluvioso como las lágrimas de tus ojos
Y sabes que no comparto tu cuerpo ni con el destino ni con el tiempo mucho menos con nadie,
No quiero comprender es tan delicada esta extasíes mis ojos discerniendo los colores de tu rostro pálido mis oídos el latir del corazón en silencio esa pesadumbre dunas de dudas salgo floto fuera de su fango y tu boca sabor a seca sangre,
Tú desagradable saliva llenando de ansia las nauseabundas gracias de mi vida
Tus labios en los míos lasos desgarrado por el mismo dios que nos condeno a amarnos para acecinarnos,
Que imbécil se mira tú ser carnal sin más muecas entupidas y la falta de esa agradable sonrisa que emanabas al amar,
Que idiota es mi ser ni después de muerta te puedo decir cuánto te ame.,
Donde está el tiempo que perdí antes de tu partida, donde los besos que me negaste antes de tu corta vida, donde el azul del cielo y la carente gracia de tu cuerpo despierto,
El universo es un segundo y el tulló junto al mío solo fue un eterno segmento comprimido por los silbidos cósmicos del viento tu cuerpo junto al mío guerra continúa en prohibidos oasis futuristas de letras tersas río en pausa que jamás se detienes a recordar tu pasado o mi presente,
es deleite para la mente tormento y gloria matiz del instante el segmento espacio sin dudas llenando el vacío con dulces pecados y tus besos amargos como la muerte saboreando el néctar de la vida,
Cielo al anochecer gris lluvioso como las lágrimas de tus ojos
Y sabes que no comparto tu cuerpo ni con el destino ni con el tiempo mucho menos con nadie,
No quiero comprender es tan delicada esta extasíes mis ojos discerniendo los colores de tu rostro pálido mis oídos el latir del corazón en silencio esa pesadumbre dunas de dudas salgo floto fuera de su fango y tu boca sabor a seca sangre,
Tú desagradable saliva llenando de ansia las nauseabundas gracias de mi vida
Tus labios en los míos lasos desgarrado por el mismo dios que nos condeno a amarnos para acecinarnos,
Que imbécil se mira tú ser carnal sin más muecas entupidas y la falta de esa agradable sonrisa que emanabas al amar,
Que idiota es mi ser ni después de muerta te puedo decir cuánto te ame.,