Todo es relativo, decimos a menudo. La montaña existe
gracias al valle y lo bueno o hermoso gracias a lo que
se nombra malo o feo.
Cuando alguien reviste una posición distinguida,
estará constantemente alerta para no perder ésta.
Un éxito pierde rápido su atractivo.
Lo que queda, es el abismo en que cada momento
podemos caernos y las responsabilidades que
cada éxito trae consigo.
gracias al valle y lo bueno o hermoso gracias a lo que
se nombra malo o feo.
Cuando alguien reviste una posición distinguida,
estará constantemente alerta para no perder ésta.
Un éxito pierde rápido su atractivo.
Lo que queda, es el abismo en que cada momento
podemos caernos y las responsabilidades que
cada éxito trae consigo.