esthergranados
Poeta adicto al portal
A veces me sorprendo feliz.
Se me olvida que mi madre ha muerto,
que dos de mis hermanos están en paro
como tanta gente,
que mis hijos no tienen porvenir.
Se me olvida que hay hambre
y niños infelices
y desahucios y suicidios y miedo.
Se me olvida que prima la economía
sobre los ideales,
que intentan acabar con la utopía,
se me olvida lo duras que son las noticias,
que hay guerras y atentados
matanzas a inocentes
y fundamentalismos religiosos,
que hay ébola y miseria,
y abandono y prejuicios,
y machismo asesino
y desesperación.
Se me olvida que Dios
nos da la espalda
más de lo necesario.
A veces se me olvida
que el odio planea sin escrúpulos
sobre nuestras cabezas,
que el egoísmo campa a sus anchas
donde menos esperas,
que la falta de respeto y la ignorancia
hacen que se persiga al diferente.
A veces me sorprendo feliz
a pesar de todo esto,
y es raro y es hermoso,
porque es como ganarle la guerra
a la tristeza
simplemente abrazando a la alegría.
Se me olvida que mi madre ha muerto,
que dos de mis hermanos están en paro
como tanta gente,
que mis hijos no tienen porvenir.
Se me olvida que hay hambre
y niños infelices
y desahucios y suicidios y miedo.
Se me olvida que prima la economía
sobre los ideales,
que intentan acabar con la utopía,
se me olvida lo duras que son las noticias,
que hay guerras y atentados
matanzas a inocentes
y fundamentalismos religiosos,
que hay ébola y miseria,
y abandono y prejuicios,
y machismo asesino
y desesperación.
Se me olvida que Dios
nos da la espalda
más de lo necesario.
A veces se me olvida
que el odio planea sin escrúpulos
sobre nuestras cabezas,
que el egoísmo campa a sus anchas
donde menos esperas,
que la falta de respeto y la ignorancia
hacen que se persiga al diferente.
A veces me sorprendo feliz
a pesar de todo esto,
y es raro y es hermoso,
porque es como ganarle la guerra
a la tristeza
simplemente abrazando a la alegría.