Casanova
Poeta recién llegado
En un campo, de áridas praderas,
se mece un árbol, lìvido, arapiento;
ya no tiene el follaje de otras eras,
y aùn resiste el huracán portento.
Y sus frágiles ramas se parecen
a fantasmas que vagan en las nieblas:
que a las sombras se ocultan, y aparecen
a la luz de la luna en las tinieblas.
yo también, como el árbol de la historia,
soy cual sombra que huye del pasado;
de lo cruento, los golpes y a la escoria.
y hoy voy, meditabundo y desgarbado,
a enterrar la difusa y negra historia,
que el destino a su paso me ha dejado.
se mece un árbol, lìvido, arapiento;
ya no tiene el follaje de otras eras,
y aùn resiste el huracán portento.
Y sus frágiles ramas se parecen
a fantasmas que vagan en las nieblas:
que a las sombras se ocultan, y aparecen
a la luz de la luna en las tinieblas.
yo también, como el árbol de la historia,
soy cual sombra que huye del pasado;
de lo cruento, los golpes y a la escoria.
y hoy voy, meditabundo y desgarbado,
a enterrar la difusa y negra historia,
que el destino a su paso me ha dejado.
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